
Terremoto en el calcio: Maldini y Leonardo dimiten tras el bloqueo a Pirlo
Redacción Deportiva
Roma.- La crisis institucional en el fútbol italiano se agudizó este lunes con la renuncia de Paolo Maldini como director técnico de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y de Leonardo como asesor, apenas 16 días después de su nombramiento.
Ambos presentaron su dimisión tras la negativa de la federación a contratar a Andrea Pirlo como nuevo seleccionador de la Azzurra, lo que evidenció la falta de autonomía que les había sido prometida por el presidente Giovanni Malagò.
El 11 de julio, Malagò había iniciado una revolución en el calcio al crear el cargo de director técnico para Maldini y el de asesor para Leonardo, asegurándoles amplia libertad en la toma de decisiones. Sin embargo, el primer gran desafío —elegir al sucesor de Luciano Spalletti tras las negativas de Pep Guardiola y Carlo Ancelotti— desató el conflicto. Maldini y Leonardo impulsaron el nombre de Pirlo, a pesar de las dudas iniciales de Malagò.
La casa de apuestas rusa de por medio
La candidatura de Pirlo se vino abajo cuando estalló la polémica por su vínculo como imagen de la casa de apuestas rusa Fonbet mientras dirige al United F.C. de Dubái. El escándalo, sumado a la falta de consenso en la federación, terminó por bloquear su nombramiento y dejó a los dos directivos en una posición insostenible. La reunión de este lunes en la sede de la FIGC no logró salvar el proyecto y confirmó la fractura.
Con las salidas de Maldini y Leonardo, la FIGC se ve obligada a redefinir su rumbo. Ahora vuelven a tomar fuerza los nombres de Roberto Mancini, favorito de Malagò y campeón de la Eurocopa 2021, y Antonio Conte, el perfil que respaldan los clubes de la Serie A. Sin embargo, mientras Mancini espera una llamada que podría llegar en cualquier momento, Conte no ha mantenido contactos con la federación, lo que obligaría a iniciar negociaciones desde cero.
La crisis pone en evidencia la fragilidad del proyecto iniciado por Malagò y deja a Italia sumida en una incertidumbre que ya se extiende por semanas. Mientras los candidatos se perfilan en el horizonte, la Azzurra sigue sin entrenador y el calcio italiano, acostumbrado a los giros dramáticos, vuelve a escribir un nuevo y tenso capítulo en su historia.






