Viernes de Defensa: el enemigo más peligroso es el papelón

Escuchar este artículo
Audio completo disponible.

Por Anette Espinosa

Jatibonico, Sancti Spíritus.- Hoy fue viernes de Defensa dentro del régimen y, como manda la tradición, aparecieron las granadas, las minas, los fusiles AKM y una cantidad considerable de gente preparada para combatir a un enemigo que, hasta donde sabemos, todavía no ha tenido la delicadeza de presentarse.

Muy fructífero, dicen ellos. Fructífero debe ser cuando uno coloca minas en medio de la crisis nacional y termina defendiendo una patria que se quedó sin corriente, sin comida y hasta sin paciencia.

En Jatibonico Sur se entrenaron las pequeñas unidades, las Brigadas de Producción y Defensa, los reservistas, las fuerzas auxiliares y hasta los pioneros. Faltó preparar al ciudadano que lleva doce horas sin electricidad para que, llegado el momento decisivo, pueda combatir al enemigo utilizando un abanico de cartón.

También hubo sirena, obras protectoras y personal listo para movilizar tropas. Una maravilla logística. Si mañana desaparece el pollo del país, al menos sabemos que tenemos a un compañero perfectamente capacitado para desarmar un AKM.

Lo más simpático vino después: el ejercicio sirvió para demostrar la cohesión alcanzada y el dominio de las misiones. Esa frase merece un cuadro en cada comité militar. Cohesión hay tanta que el pueblo entero está unido en una sola misión: sobrevivir. El problema es que nadie ha explicado qué hacemos con el supuesto invasor después de que aterrice, si primero habrá que conseguirle combustible al tanque, una batería al radio y dos libras de arroz al soldado para que pueda continuar la defensa con el estómago lleno.

Al final apareció la verdadera razón de tanta granada, tanta mina y tanto fusil: Donald Trump habló en Naciones Unidas sobre una posible invasión militar a Cuba. Entonces el régimen sacó el viejo manual del susto, desempolvó los AKM y organizó la fiesta nacional de la defensa. Tranquilos todos. Ya podemos dormir en paz. Cuba está protegida. El enemigo tendrá que pensarlo dos veces antes de entrar a un país donde hasta para comprar un pomo de aceite hay que librar una batalla territorial.

Comparte esta noticia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *