
¿Quiénes realmente lucran con el dolor del pueblo cubano?
Por Julia Jareño ()
Miami.- Más de 270 millones de dólares recaudados por la Embajada cubana en Washington entre 2019 y 2025 mediante pasaportes, legalizaciones, poderes, visas y otros trámites consulares. No estamos hablando de donaciones. Estamos hablando de cubanos pagando por necesidades que no pueden evitar.m
El emigrado que necesita renovar su pasaporte paga. El que necesita legalizar un documento, paga. El que necesita viajar a su propio país, paga. El que necesita resolver un trámite para su familia, paga.
Y detrás de cada trámite hay una historia: una familia separada, un hijo, una madre, una necesidad. Mientras tanto, los documentos filtrados muestran que el MINREX establecía metas concretas de recaudación y supervisaba su cumplimiento.
La pregunta entonces no es solamente cuánto dinero entra. La pregunta es: ¿A dónde va? ¿Quién lo administra? ¿En qué se utiliza? ¿Y cuánto de ese dinero termina realmente beneficiando al pueblo cubano?
Porque si el Estado cubano convierte cada vínculo que el emigrado conserva con su país en una fuente de ingresos, mientras dentro de Cuba continúan los apagones, la escasez y el deterioro de los servicios básicos, resulta inevitable cuestionar el modelo.
El cubano se fue buscando una vida mejor.
Pero incluso desde el extranjero, Cuba sigue cobrándole por seguir siendo cubano. Y ahora, cuando vuelven a subir las tarifas consulares, la pregunta adquiere todavía más peso: ¿Cuánto más tendrá que pagar el pueblo cubano (dentro y fuera de la isla) para sostener un sistema que nunca termina de explicar con transparencia qué hace con sus recursos?



















