Día mundial del asma: ni lástima ni sobreprotección, información y temple

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Por Ulises Toirac ()

La Habana.- Los «días internacionales de…» son fechas puestas en el calendario por organizaciones internacionales que tienen que ver con el asunto y están dirigidas a crear conciencia sobre el tema. Hoy es el Día Internacional del Asma y en eso tengo más experiencia que en respirar normal. Y quiero dirigir esto sobre todo a los padres de niños asmáticos.

Aunque es una condición peligrosa, creo que a veces se tiende más a magnificar (y con ello a joderle la psique a los hijos) que a crearles un régimen de vida y una psique que reduzcan al mínimo las consecuencias.

No adopten posiciones de lástima o sobreprotección. En primer lugar, no resuelven el problema; en segundo, crean un complejo que hace sentirse diferente al chamo. No es lo apropiado. Primero que todo, investiguen bien los alérgenos, las condiciones, olores y ambientes que provocan las crisis. Sin saber eso, estamos fritos.

Según mi experiencia, esto es algo que puede variar mínimamente (pero varía) en ocho o diez años, así que tenerlo actualizado no es mala idea. Eviten entonces esos factores en la vida del niño. Hay algunos complicados. Por ejemplo, en mi infancia di positivo al pelo de los animales. Para un chamo que andaba enredado con cuantos perros podía, fue problemático. Sin embargo, ya en la juventud aquello no era tan así: no tuve crisis asociadas a los períodos en los que tuve novia. En serio: eso es muy importante.

Ecuanimidad y empatía

Lo segundo: traten de evitar la dependencia a los fármacos. Más en Cuba, que eso es una jodienda. Pero es un tema complejo incluso en países donde existen. La razón es sencilla: el asmático tiene propensión a la falta de aire casi constante, así que lo vas a ver enganchado al nebulizador forever. Y el problema de las medicinas para el asma es que tienen efectos secundarios, la mayoría asociados al sistema cardiovascular. Un par de fotutazos puede poner la cuchara a 100 rpm cuando el disco es de 45 rpm.

Ejercicios respiratorios. Investiguen el tema. Les aseguro que son efectivos, tanto como práctica cotidiana como los que están dirigidos a controlar las crisis. Y en mi opinión, la natación cotidiana y la carrera de largas distancias son muy buenos para espaciar las crisis y reducir su intensidad. Y cero carita de lástima. No hay nada más jodido que estar con falta de aire y ver caras así alrededor. No para armar fiesta con borrachera ni aparentar que no importa —claro que importa—, pero a nivel positivo. Como lo que debe ser: «esta crisis va a pasar». Y agua. Mucha agua. En serio. Es el aflojalotodo universal.

Así que si tienen un hijo asmático o ven en la calle a uno, ya saben: ecuanimidad y empatía, que no es lo mismo que lástima y sobreprotección.

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