
Judge, fracturado pero no roto: los Yankees contienen la respiración
Por Robert Prat ()
Nueva York.-Aaron Judge vuelve a caminar sobre el alambre. El capitán de los New York Yankees fue diagnosticado con una fractura por estrés en la primera costilla del costado derecho, una lesión que lo apartará del terreno durante un tiempo considerable pero que, contra todo pronóstico, no ha cerrado la puerta a su regreso esta misma temporada. El anuncio, hecho por el equipo el jueves por la noche, provocó un suspiro de alivio en el Bronx, donde se temía un desenlace mucho más sombrío.
El tres veces Jugador Más Valioso de la Liga Americana arrastraba molestias desde hacía semanas. Se perdió tres juegos consecutivos mientras se sometía a un exhaustivo protocolo médico: resonancia magnética, tomografía computarizada, radiografías y consultas con varios especialistas, incluido el Dr. Gregory Pearl, cirujano vascular en Dallas.
El fantasma que sobrevolaba cada prueba tenía nombre propio: síndrome de la salida toráxica, un diagnóstico que habría puesto punto final a su campaña. Finalmente, los Yankees descartaron ese escenario y comunicaron que «se espera que Judge regrese en algún momento de esta temporada».
El Juez sabe lo que es lidiar con esa lesión
No es la primera vez que la costilla derecha le juega una mala pasada. En marzo de 2020 ya le detectaron una fractura por estrés en esa misma zona, originada por una espectacular jugada defensiva en septiembre de 2019. La pandemia de COVID-19 hizo de comodín: el parón le permitió recuperarse sin perderse un solo partido oficial. Aquella temporada, una distensión en la pantorrilla derecha lo limitó a solo 28 encuentros, en los que firmó un promedio de bateo de .257 con nueve jonrones. La historia, incómoda, vuelve a asomarse.
Ahora, los plazos son claros y dolorosos. Judge permanecerá inactivo durante aproximadamente cuatro a seis semanas, momento en el que se someterá a nuevas pruebas de imagen para evaluar su nivel de recuperación y trazar los siguientes pasos. No hay fecha concreta para su vuelta, pero los Yankees confían en que el músculo más importante de su capitán —el corazón— vuelva a marcar la diferencia. Antes de la lesión, Judge bateaba para .248 con 17 jonrones y un OPS de 0.907 en 59 partidos, números de estrella que no alcanzan a reflejar el peso que tiene en el lineup y en el clubhouse.
La baja de Judge obliga a los Yankees a navegar un tramo delicado de la temporada sin su brújula ofensiva y emocional. El tiempo corre en su contra, pero el diagnóstico, dentro de la crudeza, concede margen para la esperanza. La fractura duele, el calendario aprieta, pero el Bronx prefiere creer que el capitán tiene reservada una última ovación antes de que caiga el telón. La resonancia dirá. El corazón, también.






