Rusia y Cuba crean su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico

Comparte esta noticia

Por Anette Espinosa

La Habana.- La dictadura cubana anunció este lunes la creación de su primera empresa mixta con Rusia en el sector biofarmacéutico.

Según BioCubaFarma, la alianza impulsará el desarrollo de medicamentos innovadores, fortalecerá la investigación científica y abrirá una nueva etapa de cooperación tecnológica entre ambos países. Sobre el papel, todo luce espectacular. En la realidad, el cubano sigue recorriendo cinco farmacias para encontrar una simple dipirona y no da con ella.

Hay algo que el régimen nunca explica. Si Cuba es una potencia biotecnológica capaz de desarrollar vacunas, medicamentos contra el cáncer y tratamientos para enfermedades complejas, ¿por qué los hospitales están desabastecidos? ¿Por qué un hipertenso tiene que rezar para encontrar Enalapril? ¿Por qué un diabético depende de que un familiar le mande insulina desde Miami? La ciencia cubana parece funcionar únicamente cuando hay un contrato internacional de por medio.

La nueva empresa con Rusia incluirá medicamentos como Heberprot-P, Hebermin, CIMAvax-EGF y Jusvinza, productos que el Gobierno exhibe como vitrinas de su industria farmacéutica. Sin embargo, mientras presentan esos logros en conferencias y foros internacionales, dentro de Cuba los pacientes hacen colas interminables para comprar un analgésico o terminan recurriendo al mercado negro porque las farmacias estatales llevan meses con los estantes vacíos.

Lo más curioso de esta historia es el socio escogido. Rusia tampoco atraviesa precisamente su mejor momento económico, golpeada por las sanciones internacionales y el enorme costo de la guerra en Ucrania. Da la impresión de que dos economías con respiración asistida decidieron abrir una clínica privada. El optimismo oficial contrasta con la realidad de ambos países, donde las promesas de prosperidad suelen durar más en los discursos que en los resultados.

La dictadura volverá a vender esta alianza como otro éxito del socialismo y otra demostración del prestigio internacional de la biotecnología cubana. En tanto, el ciudadano de a pie seguirá llevando la receta médica en un bolsillo y la esperanza en el otro, preguntando de farmacia en farmacia si, por casualidad, entró un blíster de paracetamol.

En Cuba siempre hay medicamentos para exportar, convenios para anunciar y empresas mixtas para inaugurar. Lo que casi nunca hay son medicinas para los cubanos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy