
La guerra ideológica en las redes
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- Todo cubano que le da “like” a las publicaciones de una ciberclaria, o que le responde, ya sea para apoyarla o para criticarla, está cayendo en el mismo pozo ideológico que ella representa. En la era digital, la atención es la moneda más valiosa, y cada interacción contribuye a amplificar el mensaje que se pretende combatir.
Nadie en su sano juicio, con un mínimo conocimiento sobre el funcionamiento y la evolución de Internet, debería subestimar las estrategias de propaganda que emplea el régimen de La Habana. Existen cientos, quizás miles, de guerrilleros digitales entrenados para tergiversar la realidad, sembrar confusión y manipular la percepción pública.
Muchos de ellos ni siquiera se presentan como defensores del sistema. Por el contrario, se hacen pasar por opositores, críticos o desencantados. Construyen cuidadosamente una imagen de credibilidad, ganan seguidores y generan confianza. Sin embargo, una vez consolidada esa relación, comienzan a introducir de forma sutil mensajes que justifican, minimizan o defienden las acciones de la dictadura.
Contra la mentira y la maldad
La guerra ideológica más efectiva de nuestro tiempo no se libra con fusiles ni tanques. Se libra en las redes sociales, en los comentarios, en los algoritmos y en la capacidad de influir sobre la opinión pública. Es una batalla donde la mentira se mezcla con medias verdades, donde la manipulación se disfraza de información y donde la tecnología, incluida la inteligencia artificial, puede ser utilizada para desacreditar, difamar y denigrar a quienes denuncian los abusos del régimen cubano.
Por eso, más que responder impulsivamente, es necesario desarrollar un pensamiento crítico capaz de identificar las operaciones de influencia. En Internet no todo es lo que parece, y muchas veces el verdadero objetivo no es convencer, sino confundir.
La guerra de los cubanos en contra de la mentira y la maldad, no se gana con balas, se gana con inteligencia, no la artificial, sino con inteligencia humana. Usa tu cerebro porque no por gusto el gran arquitecto del universo te la dio.
No te fajes, no discutas, no desapruebes ni apruebes sus embustes, no te dejes engañar, ignóralos, es la única manera de destruir el podio de la tribuna de sus mentiras. Porque ignorar duele mucho más que el castigo.






