
Cuba rechaza ruptura de Colombia y se lamenta por su creciente aislamiento diplomático
Por Anette Espinosa ()
La Habana.- El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó este martes las declaraciones del presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella Otero, quien anunció que cerrará la embajada de su país en La Habana y que su gobierno no mantendrá ningún tipo de vínculo con la isla.
En un comunicado oficial, la cancillería cubana calificó la decisión como «infundada» y ajena a los intereses nacionales colombianos, y advirtió que, de concretarse, evidenciaría una subordinación del próximo gobierno colombiano a la política de confrontación promovida por Estados Unidos.
La nota oficial, difundida el 28 de julio, subraya que las declaraciones de De la Espriella se apartan de las históricas relaciones de amistad y hermandad entre ambos países y de los ideales de unidad latinoamericana y caribeña. Cuba sostiene que la decisión «no tiene la más mínima justificación» y que responde a lo que calificó como «lo más infame y vulgar de la política anticubana» en Colombia, aunque evitó mencionar directamente al mandatario electo.
Cuba habla de hermandad, pero cada vez más aislada
El comunicado recuerda que las relaciones bilaterales eran fluidas y mostraban avances en el ámbito económico, comercial, de cooperación y académico. La isla reiteró su interés en ampliar y fortalecer esos vínculos, al tiempo que insistió en que la decisión de De la Espriella no representa el sentir del pueblo colombiano, al que Cuba dijo haber apoyado «incansablemente durante décadas» en la búsqueda de una solución política negociada a su conflicto armado interno.
La decisión de Colombia se produce en un contexto de creciente aislamiento diplomático para Cuba, que en los últimos meses ha visto deteriorarse sus relaciones con varios países de la región y ha enfrentado una presión renovada desde Washington. La reacción de La Habana, que califica el anuncio como «hostil» y lo vincula directamente con la influencia estadounidense, revela la preocupación del régimen por un escenario que limita sus escasos espacios de proyección internacional.
Cuba aseguró que honrará sus compromisos con los estudiantes colombianos que cursan Medicina en la isla como parte de los Acuerdos de Paz de 2016, firmados en La Habana. La cancillería cerró el comunicado con una declaración de confianza: «La hermandad de ambos pueblos y naciones se impondrá a todo intento por afectarla». Sin embargo, el golpe diplomático deja en evidencia que, mientras el gobierno cubano apela al pasado y a los lazos históricos, su presente se vuelve cada vez más solitario en el escenario internacional.





