
El opio de la civilización es la izquierda.
Por Luis Alberto Ramírez ()
Miami.- Es imposible cambiar la conducta de quien no ve un problema en su propia conducta. La izquierda no considera incorrecta la conducta de una dictadura de izquierda porque, para ellos, el fin justifica los medios.
Justifican el hambre, la miseria y la opresión porque creen ver un propósito en ese comportamiento. Y ese propósito sería llegar a una sociedad justa, donde todos seamos iguales, donde todos pensemos igual y donde la riqueza se distribuya en partes iguales.
Sin embargo, desde mi perspectiva, esa es una dinámica en la que la civilización se estanca. ¿Se imaginan una sociedad donde todos seamos millonarios? ¿Se imaginan una sociedad donde todos tengamos millones de dólares en el banco y nadie se preocupe por trabajar?
Eso sería como si el ratón tuviera los mismos derechos que el gato, el león los mismos que la gacela, o el ave de rapiña los mismos que la liebre; una lógica donde la vida se dinamiza únicamente por los derechos y no por las necesidades.
¿Qué sería de las civilizaciones sin el esfuerzo humano? Seríamos una masa inerte, sin progreso, sin desarrollo. Millonarios todos: nadie recoge la basura porque es millonario, nadie trabaja porque es millonario. Entonces, ¿qué sería de la especie humana? Un cardumen de lombrices alimentándose de los residuos de su propia existencia.
Si nos guiáramos por el pensamiento izquierdista, la humanidad terminaría extinguiéndose, sin lugar a dudas. ¿Es eso lo que pretende hacer la izquierda universal? Cuba es, para mí, el mejor ejemplo en este sentido. El comunismo no funciona por defecto, sino por ignorancia; y la ignorancia es el verdadero opio de la humanidad.
¿Quién convence a un izquierdista que sus ideas son una basura intelectual? Es como convencer a um castrista de que su miseria no es culpa del embargo, sino del castrismo.






