
Estados Unidos lanza nuevos ataques contra Irán en medio de tensas negociaciones en Qatar
Por Redacción Internacional
Doha.- La tensión en Oriente Medio volvió a escalar después de que fuerzas estadounidenses ejecutaran nuevos ataques en el sur de Irán contra objetivos militares vinculados a la Guardia Revolucionaria.
Según el Comando Central de Estados Unidos, las operaciones estuvieron dirigidas contra embarcaciones que intentaban colocar minas y plataformas de lanzamiento de misiles en zonas estratégicas cercanas al estrecho de Ormuz.
Washington aseguró que se trató de acciones “defensivas” destinadas a proteger a sus tropas y mantener la seguridad marítima en una de las rutas energéticas más importantes del planeta.
Los ataques ocurrieron mientras representantes iraníes sostenían conversaciones en Doha, Qatar, para intentar avanzar hacia un posible acuerdo con Estados Unidos que permita poner fin a la guerra iniciada hace tres meses.
Entre los temas discutidos aparecen la reapertura total del estrecho de Ormuz, el programa nuclear iraní y la posible liberación de fondos congelados de Teherán. Aunque ambas partes han rebajado las expectativas sobre un acuerdo inmediato, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, declaró que Washington seguirá apostando por la vía diplomática antes de considerar medidas más agresivas.
Por su parte, el presidente Donald Trump afirmó en Truth Social que las conversaciones “van bien”, aunque dejó claro que nuevos ataques militares siguen sobre la mesa si fracasan las negociaciones.
Trump insistió en que solo existe espacio para “un gran acuerdo” y reiteró que su prioridad es impedir que Irán desarrolle armas nucleares.
Teherán, sin embargo, continúa negando que su programa tenga fines militares y sostiene que únicamente negociará aspectos nucleares una vez exista un acuerdo marco más amplio.
Mientras tanto, Irán anunció haber derribado un dron furtivo “hostil” mediante un nuevo sistema de defensa aérea desplegado en el Golfo Pérsico. Las autoridades iraníes aseguraron que el incidente demuestra que ningún dron invisible podrá penetrar el espacio aéreo de la región.
En paralelo, el conflicto amenaza con expandirse todavía más. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció una intensificación de las operaciones militares contra la milicia Hezbolá en el Líbano, y horas después el ejército israelí confirmó bombardeos contra posiciones del grupo en el valle de Bekaa y otras zonas libanesas.
Otro de los puntos más delicados de las negociaciones gira alrededor del estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente una quinta parte del petróleo y gas natural licuado del mundo.
Según reportes diplomáticos, Estados Unidos e Irán discuten un plan para reabrir completamente la vía marítima 30 días después de un eventual acuerdo de paz. El proyecto incluiría la retirada gradual de minas colocadas por Irán y protocolos conjuntos con Omán para garantizar la seguridad de la navegación internacional.
Desde el inicio de la guerra, el tránsito de embarcaciones por la zona cayó drásticamente, afectando el comercio energético global y disparando los precios del combustible y los alimentos.
En medio de este escenario, Trump también intenta aprovechar el conflicto para relanzar los llamados Acuerdos de Abraham, impulsados durante su primer mandato. El mandatario pidió públicamente a países como Arabia Saudita, Qatar, Egipto, Jordania y Turquía que normalicen relaciones con Israel.
Sin embargo, analistas internacionales consideran que la estrategia busca vender cualquier eventual acuerdo con Irán como una victoria geopolítica más amplia para Washington y Tel Aviv. Aun así, la región sigue caminando sobre una línea extremadamente frágil, donde cualquier error podría provocar un conflicto de dimensiones mucho mayores.






