
COI excluye a mujeres trans de la categoría femenina en Los Ángeles 2028
Redacción Deportiva
Lausana.- El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este miércoles que a partir de los Juegos de Los Ángeles 2028 la categoría femenina quedará reservada exclusivamente a mujeres biológicas. La presidenta del organismo, Kirsty Coventry, justificó la medida argumentando que «en los Juegos Olímpicos, incluso las diferencias más pequeñas pueden decidir una victoria».
La decisión marca un antes y un después en el deporte olímpico y establece un criterio único para todas las disciplinas.
El COI determinará la elegibilidad mediante una prueba genética que detecte la presencia del gen SRY, vinculado al desarrollo sexual masculino. Bastará un análisis de saliva, sangre o muestra bucal, que se realizará una sola vez en la vida y cuyo resultado será definitivo para competir en categoría femenina. La medida implica que mujeres trans y la mayoría de personas con diferencias en el desarrollo sexual (DSD) no podrán participar en esta categoría, aunque sí tendrán acceso a competiciones masculinas, mixtas o abiertas.
El COI defiende su posición ante los críticos
La decisión ha generado un fuerte rechazo en el ámbito social y político. El waterpolista y secretario de Políticas LGTBI del PSOE, Víctor Gutiérrez, calificó la medida como «una discriminación flagrante y en toda regla». Gutiérrez sostuvo que «la decisión del COI no se entiende», que está «basada en el miedo» y que responde a «un contexto internacional de señalamiento hacia las personas trans». También vinculó la norma con el auge de la ultraderecha y las políticas de Donald Trump en Estados Unidos.
Desde el activismo, Mar Cambrollé, presidenta de la Federación Plataforma Trans, señaló que la participación de mujeres trans en el deporte de élite es «insignificante» y recordó el caso de la halterófila neozelandesa Laurel Hubbard, que compitió en Tokio 2020 sin conseguir medalla.
Cambrollé afirmó que la medida «no obedece a ninguna base científica ni objetiva, sino a cuestiones ideológicas, moralistas y prejuiciosas», y añadió que detrás hay «intereses económicos» vinculados a la influencia de Estados Unidos.
El COI defiende que el cambio responde a criterios científicos y a la necesidad de garantizar la equidad y la seguridad en el deporte femenino. El organismo asegura haber analizado estudios recientes y consultado a especialistas durante el último año y medio. La nueva norma no tendrá carácter retroactivo ni se aplicará al deporte base. Sin embargo, Gutiérrez advirtió que el impacto real se sentirá en niños y niñas de ligas regionales, que «quedan completamente expuestos» a la discriminación.






