El vendaval brasileño aplaza la fiesta del Barça

Comparte esta noticia

Por Yoyo Malagón ()

Madrid.- Con la Liga virtualmente sentenciada, el Madrid decidió en Cornellà que aún queda pendiente una cuestión de honor: el Clásico. Sin solemnidad, el equipo de Arbeloa todavía puede irse de esta Liga donde tiene el suspenso asegurado sin haber caído ante su rival directo. Y en ese partido habrá que volcar lo poco que queda en el bote de pimienta. La negativa a firmar la rendición llevaba un nombre: Vinicius Jr.

El equipo de Arbeloa decidió no firmar su rendición en Cornellà por orden de Vinicius, verdadero alborotador del partido y autor de los dos grandes goles que evitaron un alirón en diferido del Barça. Tras una temporada de trayectoria ondulada, Vinicius tuvo uno de esos picos que le hacen imparable. Incluso metido en casi todas las polémicas, muchas de ellas producto de la dureza que empleó con él el Espanyol, fue el verdadero jefe del partido.

Dos goles y un poco de orgullo

Llegó el primer gol y el brasileño evaporó con un quiebro a Calero y Cabrera para batir por abajo a Dmitrovic. Un gol de enorme categoría del jugador de la plantilla menos dispuesto a rendirse. Sin embargo, mejoró su obra con el segundo tanto: enlazó con Bellingham, esta vez gran socio, que le devolvió la gentileza con un taconazo, y de empeine total reventó la pelota para invalidar la estirada de Dmitrovic.

El efecto de los dos tantos fue tan demoledor como se esperaba, porque el Espanyol hubo de abrirse en canal en busca del milagro y eso disparó las correrías de Vinicius, esta vez bien acompañado del mejor Bellingham en meses. El brasileño no solo había desatado un vendaval sobre el césped, sino que había cambiado el sentido de una noche que amenazaba con ser de funeral blanco.

La cita con el Barça para el alirón o la minirredención ya estaba concertada. Y todo gracias a un futbolista que, cuando decide que aún no es hora de rendirse, se vuelve imparable. Vinicius Jr. lo volvió a hacer: recordarle al Madrid que el orgullo, a veces, pesa más que cualquier título.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Lo más consultado hoy