Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Cuando un vecino hizo ‘erupcionar’ un volcán con neumáticos viejos

Comparte esta noticia

El 1 de abril de 1974, los habitantes de Sitka despertaron con una imagen inquietante. El Mount Edgecumbe, un volcán inactivo que domina el paisaje frente al pueblo, parecía estar humeando.

En una región donde la actividad sísmica no es un concepto abstracto, la escena no era un chiste evidente. El humo era visible desde la ciudad. La posibilidad de una erupción no parecía descabellada.

La reacción fue inmediata.

Policía, bomberos y autoridades locales comenzaron a movilizarse. La Guardia Costera envió un helicóptero para evaluar la situación. Se contempló incluso la evacuación preventiva del pueblo.

Cuando el helicóptero se acercó al cráter, la “emergencia” reveló su verdadera naturaleza. No era lava. No era actividad volcánica. Era una enorme pila de neumáticos viejos ardiendo… y un cartel de unos 15 metros que decía: “April Fools”.

El responsable fue Oliver Bickar, conocido como “Porky” Bickar, un residente local de 50 años.

Durante años había acumulado neumáticos en un hangar del aeropuerto. Esperó pacientemente a que coincidieran dos factores: buen clima y un 1 de abril despejado en la montaña. Con ayuda de amigos y un piloto de helicóptero contratado, transportó los neumáticos y bidones de combustible hasta el cráter. Encendió el fuego y dejó que el humo hiciera el resto.

Luego observó.

El plan había sido calculado. El humo oscuro de los neumáticos imita visualmente una fumarola volcánica. Desde la distancia, el efecto era convincente.

La broma generó tensión real y movilizó recursos oficiales, lo que provocó críticas. Sin embargo, con el tiempo, el episodio se convirtió en una de las anécdotas más famosas de la historia de Alaska.

No hubo erupción. Pero durante unas horas, un pueblo entero recordó lo frágil que puede sentirse la seguridad cuando la naturaleza —o alguien creativo— parece despertar.

Al final, no fue el volcán el que dio señales de vida. Fue el sentido del humor humano.

Deja un comentario