
¿Volverán los médicos cubanos a Brasil tras la vuelta de Lula?

La Habana.-El regreso de Lula al Palacio de Planalto puede representar el retorno de los médicos cubanos a Brasil, luego de cinco años de haber sido echados por el otrora mandatario, Jair Bolsonaro. Eso significa que Cuba buscará galenos para mandar, sin importarle la situación en la que queden los cuerpos de guardia de hospitales y policlínicos de la isla, por solo mencionar uno de esos sitios donde son más necesarios.
La situación sanitaria en Cuba es pésima. Los hospitales se caen a pedazos y el sistema de salud no cuenta con los medios necesarios para la atención especializada. A la falta de insumos de todo tipo, desde medicamentos hasta material quirúrgico, se suma la escasez de especialistas, todo eso en medio de un descontento generalizado que provocó que muchos trabajadores del sector pidieran la baja.

Unos días atrás, un estudiante de Medicina de quinto año, que hace turnos en un cuerpo de Guardia en la provincia de Cienfuegos, me confesó que era muy difícil todo. «Con solo tres placas de Rayos X y cinco duralginas no puedes enfrentarte a un turno de guardia, porque no sabes lo que puede ocurrir. Y aún así te exigen que le des soluciones a todo lo que llega».

Incluso, hace unos días algunos medios de prensa se hicieron eco de que una brigada médica de Guantánamo se había ido a Ciego de Ávila ante la falta de galenos en aquella provincia central. Y aún así, aunque no se ha pronunciado, el gobierno cubano se frota las manos por lo decidido por la justicia brasileña sobre el regreso de los médicos.
Al final, Cuba mandará dos, tres o cuatro mil médicos. Y los galenos irán felices porque podrán abandonar los lugares donde trabajan ahora y al menos por unos años darse una vida mejor. Pero los platos rotos los pagará el cubano común, el que necesita de un especialista o de una enfermera y no lo encontrará. O sí, pero tendrá que pagar más caro de lo que paga ahora.

Mientras, en el resto del país no solo escasean los médicos, las enfermeras y los técnicos, sino también los reactivos para cualquier tipo de análisis clínico y las medicinas más elementales, y encima de eso se caen a trozos los hospitales y policlínicos ante la mirada de los dirigentes a todos los niveles, que siguen hablando de potencia médica y logros de la revolución. Y lo peor es que algunos creen que la culpa es del bloqueo.
Nada más ganar Lula las elecciones, el impuesto presidente de Cuba lo felicitó y le dijo que su triunfo era el de toda América Latina, y que contará siempre con Cuba, pero como Cuba no tiene nada más que ofrecer que médicos, a mí se me antoja pensar que desde entonces le dijo que los galenos estaban listos para volver.






