
No, Trump no es el único presidente que pide a la FIFA revertir una falta
Por Carlos Carballido ()
Dallas.- Trump ha vuelto al centro de las críticas —emocionales unas y falsas otras— por haber pedido a la FIFA que reconsidere la falta señalada al delantero estadounidense Folarin Balogun, lo que le impediría jugar contra Bélgica.
Balogun fue expulsado por falta grave (revisada por VAR) en el partido contra Bosnia y Herzegovina, en la fase de dieciseisavos.
La cuestión es que Trump no pidió que le quitaran la tarjeta roja, sino que se apelara al Artículo 27 del Código Disciplinario de la FIFA, que permite suspender la sanción por un período de prueba de hasta un año.
Lo que no mencionan los críticos viscerales ni cierta prensa liberal es que este artículo no elimina la tarjeta roja del historial, sino que pospone o condiciona el cumplimiento de la sanción. Se aplica cuando la FIFA considera circunstancias atenuantes o ejerce su discrecionalidad.
Y tampoco es la primera vez que un líder político intercede ante la FIFA. Ocurrió en el Mundial de Chile 1962, cuando el primer ministro brasileño Tancredo Neves (luego presidente electo, sin poder asumir el cargo debido a complicaciones graves de salud, ue hicieron jefe de Estado a José Sarney) intercedió, al igual que Trump, por el célebre Garrincha.
Más recientemente, en 2025, ocurrió con Cristiano Ronaldo en un partido de eliminatorias con Portugal. Presiones políticas —entre ellas las del club Al-Nassr de Arabia Saudita vinculado al gobierno de ese pais— lograron que la FIFA acudiera al Artículo 27 para que el jugador pudiera continuar en el campeonato.
Entonces, ¿cuál es la razón de tanta bilis contra la llamada de Trump? Ni pidió a título personal que inventaran un artículo para beneficiar al jugador estadounidense-nigeriano, ni presionó indebidamente. Solo solicitó que se aplicara justicia en una jugada controvertida.
Y tampoco ha sido el primero en hacerlo. Deberíamos mirarlo de otro modo: TRUMP sale en defensa del equipo patrio pero, el TDS es ya una realidad con la que tendremos que aprender a vivir






