Los CDR cumplen años y Gerardo sigue hablando para las paredes

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Por Anette Espinosa

La Habana.- Los CDR llegan a otro aniversario con Gerardo Hernández convertido en una especie de animador oficial de una fiesta a la que cada vez parece asistir menos gente. La organización conserva sus consignas, sus actos y sus discursos, aunque la realidad de los barrios cubanos hace rato cambió de escenario. Entre apagones, escasez y problemas cotidianos, celebrar la vigilancia revolucionaria suena más a una representación repetida que a una actividad capaz de entusiasmar a los vecinos.

Gerardo, fiel a su papel, vuelve a hacer sus habituales papelazos al frente de una estructura que intenta proyectar una influencia difícil de encontrar en la vida diaria. De hecho, el primer papelazo de Gerardo es dejar a su mujer sola en La Habana e ir a celebrar a Matanzas la sede del acto nacional.

Las fotografías de reuniones, banderas y dirigentes sonrientes pueden llenar las redes sociales oficiales, aunque no consiguen ocultar el distanciamiento existente entre esas ceremonias y las preocupaciones de muchos cubanos. El dirigente cederista parece hablarle a un país imaginario donde las consignas todavía provocan entusiasmo.

El aniversario también sirve para recordar la función histórica de los CDR dentro del sistema político cubano. La organización nació con una fuerte orientación hacia la vigilancia y la movilización política de los ciudadanos. Décadas después, su imagen pública enfrenta el desgaste producido por una crisis prolongada y por una población que tiene preocupaciones mucho más urgentes que repetir consignas revolucionarias en una cuadra.

Gerardo Hernández puede seguir celebrando aniversarios, pronunciando discursos y apareciendo en actos oficiales. La pregunta incómoda es cuántos cubanos realmente se sienten representados por ese espectáculo.

Los CDR pueden tener aniversario todos los años; lo difícil es conseguir que una organización cada vez más asociada al pasado vuelva a parecer relevante para un país cansado de promesas, consignas y ceremonias.

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