
Argentina enfrenta posible sanción de FIFA por pancarta de Malvinas tras precedente de 2012
Redacción Deportiva
Atlanta.- La celebración de Argentina por su victoria en la semifinal del Mundial ante Inglaterra podría tener un costo disciplinario. Minutos después del triunfo por 2-1 en Atlanta, varios jugadores argentinos desplegaron una pancarta con la leyenda «Las Malvinas son argentinas», un mensaje de claro contenido político que viola las normas de la FIFA y la International Football Association Board (IFAB).
El gesto, que encendió la indignación en Inglaterra, revive un precedente ocurrido en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 que terminó con una sanción ejemplar para el jugador involucrado.
En aquella ocasión, el futbolista surcoreano Park Jong-woo celebró la victoria de su selección por la medalla de bronce ante Japón sosteniendo un cartel que decía «Dokdo es nuestro territorio», en alusión a un grupo de islas en disputa entre ambos países.
El Comité Olímpico Internacional (COI) consideró el acto como una violación de su carta y le prohibió subir al podio a recibir su medalla. La FIFA, por su parte, abrió un expediente y terminó sancionando al jugador con dos partidos de suspensión.
La posibilidad de una sanción
El caso de Park Jong-woo sentó un precedente sobre las consecuencias de politizar el deporte en eventos de máxima audiencia. El COI y la FIFA coincidieron en desaprobar la acción, aunque el Comité Olímpico Surcoreano argumentó que el gesto no fue premeditado y que el jugador había tomado el cartel del público. Pese a esa atenuante, la sanción se mantuvo: Park no pudo compartir el podio con sus compañeros y recibió su diploma olímpico fuera de la ceremonia.
El reglamento de la IFAB es explícito al respecto: «El equipamiento no deberá contener lemas, declaraciones o imágenes de carácter político, religioso o personal». La norma añade que «por cualquier infracción, el jugador y/o el equipo serán sancionados por el organizador de la competición, la asociación nacional de fútbol o la FIFA».
Argentina ya había sido multada en 2014 con 20.000 libras esterlinas (unos 33.000 dólares) por exhibir el mismo mensaje en un amistoso ante Eslovenia, lo que podría agravar la sanción al tratarse de una reincidencia en un escenario tan sensible como un Mundial.
La FIFA aún no ha emitido un comunicado oficial sobre el caso, pero fuentes cercanas al organismo indican que ya se abrió una investigación. Las sanciones posibles van desde una multa económica a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) hasta una advertencia o multa a los jugadores involucrados, e incluso una suspensión si la conducta se cataloga como grave o reincidente. El diputado británico Peter Kyle calificó el gesto como «totalmente inapropiado» y confió en que la FIFA investigue «sin duda alguna» lo que consideró una «violación flagrante» de las normas.






