
A las puertas de la Copa del Mundo
Por Jesús Hernández Villapol (Tomado de Crónicas de Júpiter)
West Palm Beach.- La Copa Mundial de Fútbol comienza en unas horas y los amantes de este deporte hacemos nuestros cálculos sobre las selecciones favoritas y los jugadores que se convertirán en los grandes triunfadores.
Es la primera vez que el gran evento tendrá 48 equipos, se jugará en tres países diferentes: Canadá, México y Estados Unidos, lo que constituye un gran reto, tanto para jugadores como para los aficionados, por las distancias a recorrer y las altas y variadas temperaturas.
Mencionar una sola selección como favorita para levantar la copa constituye un ejercicio muy arriesgado, por lo que prefiero señalar a las que considero en un primer nivel, con posibilidades reales, por lo que me decanto por España, Portugal, Holanda e Inglaterra.
En un segundo nivel, también con muchas opciones veo a Argentina, Francia, Alemania y Brasil. Pero en un mundial pueden ocurrir muchos imprevistos al ser un torneo corto y en la fase de eliminación directa, un rival de menor rango pudiera sorprender.
Es evidente que existe mucha paridad entre una decena de selecciones, aunque también hay formaciones con menos cartel, como Colombia, Ecuador, Uruguay, Croacia, Bélgica o algún país africano, como Marruecos; que pudieran obstaculizar el sueño de algunos de los grandes.
En el plano individual despierta gran expectativa ver a Messi y a Cristiano Ronaldo jugar el que pudiera ser el último mundial para ambos, después de haber jugado seis ediciones. Los dos jugadores que han marcado por casi dos décadas una de las rivalidades más apasionantes de la historia del deporte.
Otros futbolistas llamados a ser referentes son Lamine Yamal (España), Vinícius y Rafinha (Brasil), Mbappé y Dembelé (Francia), Harry Kane (Inglaterra) o Erling Haaland (Noruega), por solo citar a los que mayores reflectores tendrán.
En el plano deportivo me atrevo vislumbrar un maravilloso mundial. Cuando ruede el balón se olvidará que Irán estará presente, en tanto su país está en guerra, que Haití, se encuentra también inmerso en un conflicto civil, que le ha impedido a su técnico pisar el país por razones de seguridad.
La selección nacional del Congo competirá mientras sus hermanos sufren un fuerte brote de enfermedades infecciosas como el ébola y la malaria.
El ambiente mundialista hará olvidar que el presidente de la FIFA Gianni Infantino declaró que la entidad que dirige no va a lucrar con el torneo, aunque los boletos para disfrutar de un partido rebasen los absurdos 1,500 dólares, que duplican los precios de Catar 2022 y en ocasiones llegan a cuadruplicarlo.
En mi país, Cuba, el fútbol también se vive con especial pasión y como no clasifica a una Copa del Mundo desde Francia 1938, los aficionados no tendrán problemas con los altos precios de los boletos, ni el trabajo de analizar las posibilidades de su selección para avanzar en la justa.
Los problemas serán otros, 20 o más horas de apagones al día y las dificultades para encontrar que comer, harán que el fútbol pase a un segundo plano.
Pero quiero ser optimista, con la magia que tiene el fútbol y la Copa Mundial, esperemos se logren treguas en las contiendas bélicas, que nos haga mirar a otro lado ante la corrupción y que ofrezca claridad a mi pueblo para ver los partidos, porque cuando rueda el balón, hasta el hambre se siente menos.






