
El gobierno, los particulares y el aceite por el techo
Por Ulises Toirac ()
La Habana.- Se ha desatado un «échalopalante» galáctico que, claro, es «continuidad» lógica de nuestra historia más reciente, y hablo de todo esto de los precios abusivos de los particulares.
En primer lugar, tengo que confesar que no soy negociante, no tengo madera pa’ eso, porque de serlo, pondría el precio del aceite en el techo, cuanto más arriba, mejor. Es lo que dicta la oferta y la demanda por la que tanto hemos clamado. Si lo pagan, si me vacían la bodega con este precio, pues lo subo. Punto. Funciona así, queramos o no. Tienen que equipararse para encontrar el equilibrio.
¿Que es injusto porque los que no tienen capacidad adquisitiva no lo pueden comprar? Claro. Y ahí reside la parte negativa de esto. En ninguna economía se topan los precios. Desfigura el consumo, que es uno de los principales indicadores económicos. Y el de Cuba está muy jodido, así que pasa esto.
Yo le diría al Gobierno que, en vez de desatar esa cacería de brujas, emplearían mejor los recursos si, en lugar de hacer una campaña publicitaria (aunque no está de más lo de la protección al consumidor), implementaran medidas que le abaraten al comerciante la importación y venta de productos de primera necesidad. Hay varias maneras, y con ello permitirían una «saturación» del producto y la consiguiente baja de los precios.
Mientras tanto, y ya que existe la campaña, ¿dónde puedo acusar a ETECSA, la UNE y a las Tiendas en Divisas por precios abusivos y estafas?



















