
El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz cae a seis buques
El tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz cayó a seis buques, aproximadamente la mitad del promedio registrado durante los últimos 10 días. La reducción se produce mientras pierden fuerza las expectativas de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán y Teherán mantiene sus condiciones para reabrir plenamente la ruta.
El estrecho de Ormuz es una de las principales vías de transporte energético del mundo. Por eso, cualquier descenso prolongado en el número de barcos que lo atraviesan puede repercutir en el suministro de crudo y en los precios de los combustibles.
Seis buques frente a un promedio de 11
Los datos de seguimiento marítimo situaron en seis el número de buques que cruzaron el estrecho, frente a un promedio cercano a 11 en los 10 días anteriores. Otras informaciones citadas en la cobertura señalan que el flujo actual está muy por debajo de los niveles registrados antes de la guerra, cuando podían cruzar alrededor de 140 embarcaciones.
La caída coincide con un aumento aproximado del 5 % en los precios del combustible, en un contexto de incertidumbre sobre la continuidad de las exportaciones y la seguridad de la navegación en el Golfo.
Irán mantiene sus condiciones para la reapertura
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, afirmó que todavía no existen las condiciones necesarias para reabrir la vía marítima. Según las exigencias planteadas por Teherán, Washington tendría que poner fin a su bloqueo naval y liberar activos iraníes congelados.
El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que las partes están “muy cerca” de alcanzar un acuerdo. Sin embargo, el presidente estadounidense Donald Trump declaró a Axios que su Administración solo está negociando parcialmente con Teherán y que prefiere mantener la presión del bloqueo.
Trump dice que el estrecho está abierto
Trump afirmó que el estrecho de Ormuz estaba abierto a “todo el tráfico marítimo”. No obstante, los registros de los buques muestran que la actividad continúa severamente limitada, una diferencia que mantiene la incertidumbre sobre el alcance real de la reapertura anunciada por Washington.
El impacto sobre el petróleo podría prolongarse
La Administración de Información Energética de Estados Unidos prevé que buena parte de la producción de crudo paralizada no se recupere hasta principios de 2027. Si ese escenario se cumple, cualquier alivio en los precios de los combustibles sería gradual y dependería de la normalización del transporte marítimo.
Por ahora, el estrecho de Ormuz sigue en el centro de la tensión entre Estados Unidos e Irán. El número de buques que logren cruzarlo durante los próximos días será una de las señales más importantes para medir si la crisis comienza a perder intensidad o si las restricciones continúan.






