
Portugal tropieza en el arranque y Congo le roba un punto que sabe a gloria
Por Yoyo Malagón (Enviado Especial)
Houston.- Pues nada, mis queridos amantes del fútbol de posesión y del «toco y me voy», que Portugal ha empezado el Mundial como los grandes: con un empate que sabe a poco y un disgusto que no se lo quita nadie. La selección lusa, con su estrellita Cristiano Ronaldo en plan ansioso y un equipo que parece más preocupado por la estética que por la eficacia, solo pudo arañar un punto ante la República Democrática del Congo en el NRG Stadium de Houston. Y ojo, que el partido prometía, pero el guion se torció como un espagueti mal cocido.
Portugal se adelantó pronto, al minuto 6, con un gol de cabeza de Joao Neves que aprovechó un centro de Pedro Neto. Ahí fue cuando los portugueses se creyeron que el partido iba a ser un paseo por el parque. Y entonces, como el que se confía en la primera cita, empezaron a tocar y tocar la pelota sin encontrar el camino al gol. Dominaron la posesión, sí, pero el fútbol no es un concurso de quien tiene más el balón, y el Congo esperaba su momento como un boxeador que aguanta los golpes para dar el golpe definitivo.
Y llegó el mazazo. En la prórroga del primer tiempo, cuando Portugal ya se veía con los tres puntos en el bolsillo camino al vestuario, el congoleño Yoane Wissa apareció como un fantasma en el área y, de cabeza, puso el empate. La defensa lusa, que hasta entonces parecía dormida, se despertó tarde y mal. Y el Congo, que hasta ese momento había jugado con respeto, se quitó el traje de invitado y empezó a creerse que podía ganar. Tuvieron ocasiones claras, pero el marcador ya no se movió.
CR7 la tocó poco y mal
Cristiano Ronaldo desperdició una oportunidad clarísima antes de la pausa de hidratación. Francisco Conceiçao también falló lo suyo. Y mientras los portugueses se desesperaban, Roberto Martínez, el entrenador, movía el banquillo como quien baraja un mazo de cartas esperando encontrar el comodín. Sacó a Vitinha, metió a Goncalo Ramos, y nada. El gol salvador no llegó. Porque cuando el fútbol no quiere, no hay cambio que valga.
Y así, los lusos se suman a la lista de favoritos que han empezado el Mundial con un traspié. Porque esto es un Mundial, y el Mundial tiene estas cosas: que no importa cómo llegues, sino cómo te defiendas. Y Portugal, con toda su calidad, no supo defender su ventaja. El Congo, en cambio, se va con un punto que sabe a gloria, a historia, a primer paso de un sueño. Porque en el fútbol, como en la vida, los que vienen de abajo siempre tienen hambre.
Portugal tendrá que corregir, y rápido, porque en el Grupo K no hay margen para el error. Pero de momento, el empate de Houston queda como un recordatorio: en el fútbol, la posesión no da títulos, y las estrellas, por muchas que sean, no ganan partidos solas. El Congo se lleva el punto, y el orgullo, y Portugal se queda con la sensación de que esto no era lo que había soñado. Porque soñar es gratis, pero jugar bien, eso cuesta. Y a veces, ni así.






