
¿Para qué venta de autos, si no hay gasolina?
Por Anette Espinosa
La Habana.- Los cubanos ya pueden comprarles autos a las mypimes que el castrocomunismo designo para importarlos. Desde hace días lo hicieron oficial, poco después de una aparición en la Mesa Redonda del ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez, pero en Cuba todo parece de fantasía.
Resulta que ya puedes tener tu vehículo, previo pago de un impuesto enorme, sin contar lo que quieran cobrarte por él, pero ahora no hay gasolina. En varios lugares del país volvieron a establecer límites para la compra de combustibles, porque no hay, por supuesto.
Y entonces cabe preguntarse cómo encaja eso de la venta de autos con la limitación de los combustibles, una medida que emerge cada cierto tiempo y crea zozobra en la población, porque en esos casos no puedes ir a ninguna parte con certeza de poder volver.
Muchos cubanos llevan en los maleteros de sus carros tanques de combustible adicionales, violando todas las regulaciones internacionales, por el peligro que implica ante un accidente y la posibilidad de que el vehículo se incendie. Pero así se vive en Cuba y así seguirá siendo, al menos hasta que los que gobiernan decidan liberarlo todo.

Total, eso lo conseguirá sin problemas, porque, de no ser así, tendrán siempre a mano la posibilidad de falsificar las boletas, o de aumentar las cifras, porque ningún organismo, nacional o internacional, velará por la transparencia de unos comicios que no representan ni deciden nada. Absolutamente nada.
Entonces, para crear una imagen de control, para que la población piense que hay control, limitan la venta de gasolina, como lo hacen con el gas para la cocción de los alimentos, o con el arroz que cada cubano debe comer. Y no hablaremos de carnes, leches o quesos, porque esas son cosas que no hay que controlarlas, porque no las hay, sencillamente.
Esos controles, generalmente comienzan por las provincias del interior, por aquellas donde las personas son más dóciles, y en eso Villa Clara va a la cabeza. En esa región del país casi nadie salió a marchar el 11 de julio de 2021. Los dirigentes del Partido Comunista se vanagloriaron, porque significaba que habían cumplido con aquello que siempre le pide la cúpula castrocomunista de hacer «trabajo político ideológico», tres palabritas que ni ellos saben explicar qué significan.

Nada, que el comunismo es una locura, y el comunismo cubano mucho más. Solo que no veo la hora en que nos vamos a levantar para terminar con esto de una vez, y vivir luego bajo una democracia, y aunque falten cosas que tengamos la posibilidad de protestar, de decidir quién dirige el país, y no seguir como ahora, con esas imposiciones constantes, hasta de los mandatarios de turno.
Lo de la gasolina y los vehículos fue solo un motivo para hablar de las limitaciones, porque en Cuba todo está limitado. Nosotros lo sabemos.






