
Hasta un meteorito nos cae encima
Por Anette Espinosa
Pilón, Granma.- Ante tanta desgracia, solo faltaba esto: otro meteorito en Cuba. Y no cayó en Varadero, ni en Siboney, ni en ninguna mansión de los mandamases. Cayó en Pilón, Granma, en la comunidad La Trocha, cerca del puente sobre el río Purgatorio.
El objeto, del tamaño aproximado de una almendra, apareció caliente, vaporoso y con aspecto de piedra enrojecida. A estas alturas uno ya no sabe si preocuparse por el meteorito o darle la bienvenida, total, aquí cualquier cosa que venga del espacio tiene posibilidades de traer más recursos que el Gobierno.
La Defensa Civil activó sus protocolos, delimitó la zona y terminó con el misterioso pedrusco bajo custodia policial. Un joven de la localidad lo trasladó en un envase metálico hasta la unidad de la Policía de Pilón y ahora será llevado a Bayamo para que especialistas del CITMA, geólogos y expertos del CENAIS determinen qué demonios cayó del cielo.
Según los testigos, desprendía gases, estaba caliente y tenía un olor inusual. Nada raro para una isla donde hasta una piedra recién llegada del espacio necesita pasar primero por una estación policial antes de conocer a un científico.
La explicación oficial recuerda que los meteoritos forman parte de los peligros astronómicos contemplados dentro de los mecanismos de reducción de riesgos. Cuba ya tiene antecedentes: en 1994 apareció en Holguín un fragmento identificado posteriormente como chatarra espacial y en 2019 un meteorito cayó en Viñales, dejando restos estudiados por especialistas.
Así que el de Pilón todavía tiene que demostrar su identidad. Puede ser meteorito, puede ser material espacial o puede ser cualquier otra cosa. La ciencia dirá la última palabra. Lo único seguro es que el país ya puede presumir de otra desgracia natural en el inventario.
Lo más curioso de todo es que la Defensa Civil asegura que no existe peligro inmediato para la población. Al menos esta vez tenemos algo que celebrar: un objeto venido del universo cayó en Cuba y, hasta ahora, no dejó una cola de apagones, no pidió combustible, no subió el precio del dólar ni desapareció de una bodega.
Aunque todavía es temprano para cantar victoria. Si los especialistas descubren que aquella almendra espacial contiene petróleo, diésel o medicamentos, prepárense para ver al meteorito convertido en una prioridad nacional, con recorrido ministerial incluido y una Mesa Redonda explicando las extraordinarias potencialidades del cuerpo celeste.
Así que tranquilos, cubanos. El meteorito está bajo custodia y los expertos harán su trabajo. Pilón puede respirar. Lo verdaderamente preocupante es que después de tantos años de apagones, escasez, inflación, deterioro y promesas incumplidas, ya hasta el cielo parece haberse cansado de mirar la situación desde arriba y decidió lanzar una piedrita.
Esperemos que sea solo un meteorito y no otro aviso del universo. A este paso, cualquier día cae una nave extraterrestre, observa el panorama durante cinco minutos y pide permiso para regresar a Marte.



















