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Marcas en el hueso, huellas de humanidad

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Hace casi 10.000 años, una joven de unos veinticinco años se sometió a algo que, incluso hoy, impresiona por su audacia.

Su cráneo se conserva actualmente en el Museo Aksaray, en Turquía. Proviene del yacimiento de Aşıklı Höyük, uno de los asentamientos humanos más antiguos de Anatolia central, en la región de Capadocia.

En el hueso se observan dos aberturas regulares, limpias, claramente intencionales. No son heridas accidentales ni daños posteriores. Los arqueólogos coinciden en que se trata de una trepanación, uno de los primeros procedimientos quirúrgicos documentados en la historia de la humanidad.

Las perforaciones fueron realizadas con obsidiana, una piedra volcánica tan afilada que aún hoy se utiliza en bisturíes experimentales. No había metal. No había anestesia. Y no había conocimiento moderno de anatomía. Solo técnica, experiencia y una comprensión sorprendente del cuerpo humano.

El detalle más impactante no es la cirugía en sí.

Es que sobrevivió.

El tejido óseo muestra signos claros de regeneración, lo que indica que la mujer vivió al menos diez días después del procedimiento. No murió durante la intervención. Su cuerpo respondió. Sanó, aunque fuera por poco tiempo.

Eso cambia por completo la imagen que solemos tener del Neolítico.

Estas comunidades no eran solo cazadores y agricultores primitivos. Tenían conocimientos médicos, herramientas especializadas y, sobre todo, una intención clara de intentar salvar una vida, incluso enfrentándose a riesgos enormes.

No sabemos por qué fue operada. Tal vez por una lesión, una infección, dolores intensos o creencias espirituales. Lo que sí sabemos es que alguien decidió intervenir, no resignarse, no abandonar.

Hace diez mil años, cuando la mayoría de la humanidad apenas comenzaba a asentarse, ya existía algo profundamente humano:
la voluntad de curar, aunque el precio fuera incierto.

Este cráneo no es solo una pieza arqueológica.

Es una prueba silenciosa de que el cuidado, el conocimiento y el coraje médico nacieron mucho antes de lo que solemos imaginar. (Datos Históricos)

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