LAS VERDADES DE MILEI


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Por Pablo Alfonso (Especial para El Vigía de Cuba)
México DF.- Javier Milei le vuelve a dar clases de austeridad e inteligencia a los presidentes zurdos de todo el mundo. Y hasta a los de occidente también.
El recién electo mandatario de Argentina volvió a viajar en avión comercial, esta vez a Suiza, para asistir al Foro Económico de Davos, que, según él, está contaminado de la agenda socialista 2030, que lo único que va a traer es miseria para el mundo.
Argentina ahorrará con este viaje 392 mil dólares. Según el jefe de Estado argentino, «este dinero surge del esfuerzo de los argentinos y es nuestro deber moral cuidar el mango (peso) hasta en los detalles más pequeños… si cuidamos las monedas, los pesos se cuidan solos». Me pregunto si aprenderán Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro y el resto de los dictadores a cuidar y no derrochar el dinero de su pueblo.

En su primer discurso fuera de su país, Javier Milei fue más que claro, frontal y preciso frente a líderes y empresarios con un lapidario diagnóstico para el socialismo.
En su alocución, el mandatario de Argentina expresó: «Occidente está en peligro». Aseguró que los dueños de compañías son «héroes». Denunció a los gobiernos que pregonan la justicia social e instó a la élite de Davos a rechazar el socialismo.
Atacó toda forma de colectivismo y mostró estadísticas económicas a lo largo de la historia de la humanidad, que reflejan que el socialismo no trae más que pobreza y miseria.
En tal sentido, señaló: «Desde que abandonamos el modelo de libertad, hace 100 años, estamos atrapados en una espiral que nos hace cada vez más pobres. Si se toman medidas contra el libre mercado y la libre competencia, el único destino es la pobreza». ¿Les suena esto conocido? ¿Habrá pasado esto en Cuba, en Venezuela y otras empobrecidas naciones?
Milei hizo, además, una férrea defensa del capitalismo de libre empresa y enfatizó que el socialismo es un modelo empobrecedor que fracasó. El Estado no es la solución. Es el problema mismo.
Más claro, ni el agua. Qué falta hace multiplicar a Milei. Al menos con uno más me conformo. Un Milei cubano no vendría mal.

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