Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Lágrimas manipuladas, duelos silenciados: el uso del dolor en la propaganda

Comparte esta noticia

Por Hermes Entenza ()

Núremberg.- No me alegra que hayan muerto 32 cubanos en Venezuela, aunque esté demostrado que eran represores defendiendo una terrible dictadura. No me alegra porque si lo hago, voy a perder mi lucha interna contra el mal, y voy a ser como ellos, los que enviaron silenciosamente soldados cubanos a otro país.

Lo que me causa repulsión e ira, es que el gobierno utilice la imagen de un niño en pleno llanto como telón de fondo para justificar y esconder su injerencismo, mostrando el dolor como una postal para romper corazones, como el afiche de un filme de clase B.

Me molesta ver a ese infante llorando por su padre, siendo utilizado, además, como maraca de la rumba oficial, afinada para borrar otras imágenes cubanas: los miles de niños llorando por hambre o por tener a sus padres en prisión, sentenciados por ejercer protestas pacíficas.

Hay morbo ideológico y enfermizo en mostrar lágrimas infantiles; no hay humanismo ni amor por ese niño que ahora, en su güirito, no encuentra explicación ni razones para entender qué rayos es la muerte.

Lo siento mucho por ese chamita. Ojalá un día sea feliz.

Deja un comentario