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París).- La economía europea necesita «una revisión profunda» a medida que surge «un nuevo orden internacional», declaró este miércoles la presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde.
La víspera, el presidente francés, Emmanuel Macron, pidió a la Unión Europea activar su instrumento anticoerción, conocido coloquialmente como «bazuca comercial», para hacer frente a los aranceles de Estados Unidos y responder a su eventual adquisición hostil de Groenlandia. Su homólogo estadounidense, Donald Trump, afirmó que cualquier represalia rebotaría contra el propio bloque comunitario.
«Somos testigos del levantamiento del telón de un nuevo orden internacional. (…) Este nuevo orden internacional debe impulsarnos a una revisión profunda de cómo organizamos nuestra economía en Europa y cómo construimos relaciones con los otros países del mundo que juegan acorde a las mismas reglas que nosotros», dijo Lagarde a la radio RTL.
La presidenta del BCE espera un menor impacto de los aranceles estadounidenses en la economía francesa, y un mayor, en la alemana.
El pasado 17 de enero, Trump amenazó con un arancel del 10% a Alemania, Dinamarca, Finlandia, Francia, Noruega, Países Bajos, el Reino Unido y Suecia a partir del 1 de febrero, tasa que posteriormente subirá al 25% y permanecerá vigente hasta que se alcance un acuerdo para la compra de Groenlandia.
Estos ocho países habían anunciado previamente el envío de militares a Groenlandia para un ejercicio multinacional, la Operación Resistencia Ártica (Arctic Endurance), que Dinamarca liderará en medio de reclamaciones de EEUU.
El 9 de enero, Trump reiteró la intención de poner la isla más grande del mundo bajo control de EEUU, por las buenas o por las malas. Unos días después afirmó que EEUU necesita a Groenlandia por razones de seguridad nacional, alegando que la isla podría terminar en manos de Rusia o China.
Los líderes de los partidos políticos de Groenlandia dejaron claro en una declaración conjunta que no quieren ser estadounidenses ni daneses, sino groenlandeses, y que el futuro de su territorio debe ser decidido por su pueblo.
Groenlandia fue una colonia de Dinamarca, aliado de la OTAN, hasta 1953, y aunque obtuvo autonomía en 2009 para autogobernarse y tomar decisiones independientes en política interna, aún es parte del reino danés. (Sputnik)