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Consignas para extranjeros, hambre para cubanos: la desconexión de la prensa oficial

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Por Hermes Entenza ()

Núremberg.- «Una mentira repetida mil veces se convertía en una verdad». Eso era antes, porque hoy para los cubanos no funciona. La Cuba de hoy –hablo del pueblo– ya no transforma los embustes en verdades.

Hay una publicación del vocero oficial del Partido Comunista de Cuba en la provincia de Sancti Spíritus, el periódico Escambray, que no causa una gota de risa. La prensa cubana ha desarrollado un humor letal, mezclando el absurdo y la política con payasadas, consignas, fantasía y música de fondo; algo como una Comedia del Arte en el siglo XX y XXI; pero esta vez no es risible porque juegan con el hambre y las necesidades de la población.

Cualquier extranjero que lea la prensa oficial cubana, va a decir: Ñooooo, qué bien, qué bien va el gobierno con la alimentación del pueblo; ya van saliendo de la crisis económica impuesta por el vecino poderoso.

Para esos godos, provenzales, flamencos, vikingos, sajones, francos, mexicas, mapuches, socialistas del río La Plata y mirahuecos de la izquierda mundial, están dirigidas las publicaciones de la prensa cubana, pero no para cubanos. La prueba está en los comentarios del pueblo ante semejante afrenta.

Dicen que el régimen aprobó la autofinanciación de los órganos de prensa… Si es cierto, los periodistas cubanos que ya no reciben dinero del PCC, deberían ser honestos y decir las verdades del acontecer en la isla.

Escriban, comenten en sus plataformas sobre la decepción y la miseria; hablen de la estampida de un millón de cubanos en 3 años, y escudriñen las causas reales.

Hablen del hambre y de la nula respuesta del poder ante este fenómeno.

Olviden consignas y trampantojos y digan la verdad, caramba; crean que el pueblo no soporta más mentiras y, por vuestra culpa, los detesta.

Si ya no tienen al PCC como soporte económico, sean osados y libérense de tanta fake news en un país donde comerse un pedazo de pan es un logro histórico.

Llevan décadas con la órden de hablar bien y evadir complejidades económicas y políticas; Ok, hagan algo lindo: desarrollen la idea de un país hundido, donde las madres y padres se desvelan pensando qué van a darle a sus hijos de comer y, en la mañana, los niños van camino a la escuela con el estómago vacío, pero limpios porque la madre dejó de comer para comprar jabón. Esa es una noticia hermosa y sin mentiras, y el pueblo los va a felicitar.

¿Qué no es lo indicado por el PCC? Ya esos no cuentan desde que les quitaron el money. Háganlo.

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