
Alarma por la matanza de tiburones en Santiago de Cuba
Por Anette Espinosa
Santiago de Cuba.- La muerte de varios tiburones en aguas y costas cubanas ha encendido las alarmas entre los integrantes de la Asociación de Buzos de Santiago de Cuba, que advierten sobre el impacto de estas capturas en los ecosistemas marinos.
En las últimas semanas se han difundido imágenes de ejemplares de gran tamaño descuartizados en Baracoa, tiburones martillo arrastrados por las calles de Varadero y otros animales capturados en zonas cercanas a playa Siboney.
La organización considera que no se trata de hechos aislados, sino de un patrón que amenaza a una especie fundamental para la salud de los océanos. Los buzos aseguran que conocen de cerca el comportamiento de estos animales y rechazan la idea de que los tiburones representen por sí mismos una amenaza para las comunidades.
Por el contrario, sostienen que su desaparición puede provocar consecuencias graves para el equilibrio de los ecosistemas marinos.
Según el texto divulgado por la Asociación de Buzos de Santiago de Cuba, los tiburones cumplen una función esencial al contribuir al control de poblaciones de animales enfermos y mantener el equilibrio de los arrecifes.
La organización también cita un estudio reciente de científicos cubanos que identificó 83 especies de tiburones y rayas en aguas del país, muchas de ellas bajo amenaza crítica de extinción. La pérdida de estos animales, advierten, terminaría afectando también actividades de las que dependen numerosas comunidades, entre ellas la pesca y el turismo.
La asociación reconoce que la crisis económica y la falta de alimentos colocan a muchas personas en una situación de extrema necesidad. Sin embargo, recuerda que existen normas en Cuba destinadas a proteger a los tiburones y llama a evitar que la desesperación termine agravando el deterioro de la fauna marina. La preocupación no se limita a la muerte de cada ejemplar, sino a las consecuencias acumulativas de una práctica que puede debilitar un ecosistema del que también depende la población.
Ante esta situación, los buzos santiagueros piden mayor conciencia y educación ambiental. La organización sostiene que proteger a los tiburones no significa ignorar las dificultades que enfrenta la población, sino comprender que la desaparición de estas especies también tendrá consecuencias para las futuras generaciones.
Su llamado es directo: frente a las imágenes de animales capturados y muertos, la respuesta no debe ser la indiferencia, sino la protección de la vida marina y del patrimonio natural de Cuba.






