Babe Ruth: biografía del más grande beisbolista de siempre

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Por Robert Prat ()

El niño que no debía sobrevivir

George Herman Ruth Jr. nació el 6 de febrero de 1895 en el 216 de Emory Street, en el barrio de Pigtown, al suroeste de Baltimore, Maryland. Sus padres, George Herman Ruth Sr. y Katherine Schamberger, eran inmigrantes de ascendencia alemana e irlandesa que apenas lograban mantener a flote una familia numerosa. De los ocho hijos que tuvieron, solo dos sobrevivieron a la infancia: George y su hermana Mamie.

El padre trabajaba jornadas extenuantes en un bar de su propiedad, mientras la madre, agotada por los partos y las enfermedades, no podía cuidar de sus hijos. Sin supervisión, el pequeño George deambulaba por las calles de Baltimore. Faltaba a la escuela, robaba comida, masticaba tabaco y causaba problemas en el vecindario. A los siete años, sus padres, desbordados, tomaron una decisión que cambiaría su vida para siempre: lo enviaron a la Escuela Industrial para Niños de St. Mary, una institución que era mitad reformatorio, mitad orfanato.

El reformatorio que forjó a una leyenda

St. Mary’s era un lugar de disciplina estricta, pero también de oportunidades inesperadas. Allí, el joven George aprendió oficios como sastrería y carpintería. Pero lo que realmente capturó su atención fue el béisbol.

Fue el hermano Matthias Boutlier, un sacerdote católico y mentor de los jóvenes del reformatorio, quien descubrió el talento del muchacho. Boutlier le enseñó a batear y a lanzar, y canalizó su rebeldía en el diamante. Ruth pasaba horas practicando, desarrollando una habilidad natural que pronto llamaría la atención de los cazatalentos.

Babe Ruth: biografía del más grande beisbolista de siempre
Babe Ruth lanzando para Boston

En 1914, cuando Ruth tenía 19 años, Boutlier invitó a Jack Dunn, dueño de los Baltimore Orioles, a ver jugar al joven. Dunn quedó tan impresionado que lo fichó por 600 dólares. Como Ruth era menor de edad, fue el propio reformatorio el que firmó su contrato profesional. Cuando los jugadores veteranos vieron al adolescente llegar al equipo, comenzaron a llamarlo «Dunn’s Babe» (el bebé de Dunn). El apodo se simplificó a «Babe» y así lo conocería el mundo para siempre.

El lanzador prodigio de Boston

El 11 de julio de 1914, con apenas 19 años, Babe Ruth debutó en las Grandes Ligas con los Boston Red Sox en el Fenway Park. Aquel día, el joven zurdo lanzó siete entradas, permitió ocho hits y tres carreras, y se llevó la victoria. Al bate, sin embargo, no fue tan lucidor: se fue de 2-0 con un ponche.

En sus primeras temporadas, Ruth se consolidó como uno de los mejores lanzadores zurdos de la liga. En seis años con Boston, acumuló una marca de 89-46 en 158 juegos, con una efectividad de 2.19. Su mejor año como lanzador fue 1916, cuando registró 23-12 con una efectividad de 1.75 y nueve blanqueadas, más que ningún otro lanzador esa temporada.

Pero Ruth no era solo un lanzador. También bateaba. Y cuando bateaba, la pelota volaba. En 1918, comenzó a alternar el pitcheo con el jardín, y su poder al bate empezó a llamar la atención de propios y extraños. Era un caso único: un lanzador zurdo estrella que también era un bateador temible. Con Ruth en el equipo, los Red Sox ganaron tres Series Mundiales: en 1915, 1916 y 1918.

El traspaso que cambió la historia

El 26 de diciembre de 1919, ocurrió uno de los episodios más trascendentales en la historia del béisbol. Harry Frazee, dueño de los Red Sox, vendió a Babe Ruth a los New York Yankees por 100.000 dólares. La cifra era una fortuna para la época, y se especuló que Frazee necesitaba el dinero para financiar producciones teatrales en Broadway.

Los Red Sox acababan de terminar en sexto lugar en la Liga Americana. Ruth, mientras tanto, había bateado 29 jonrones en 1919. Pero Frazee pensó que estaba vendiendo caro. No podía imaginar que estaba regalando el alma de la franquicia.

El traspaso dio origen a la llamada «Maldición del Bambino». La leyenda decía que Ruth, enfadado por haber sido vendido, había maldecido a los Red Sox: no volverían a ganar una Serie Mundial mientras él viviera. Y durante 86 largos años, la maldición pareció cumplirse. Los Red Sox no ganaron otro título hasta 2004. Mientras tanto, los Yankees, que antes del traspaso eran un equipo mediocre, se convirtieron en la dinastía más dominadora del béisbol.

El Sultán del Bateo en el Bronx

Con los Yankees, Ruth pasó de ser un gran lanzador a convertirse en el más grande bateador que el béisbol había visto jamás. En su primera temporada en Nueva York (1920), conectó 54 jonrones, una cifra que superaba el total de cualquier equipo completo de la liga. En 1921, rompió su propio récord con 59. Y en 1927, hizo lo impensable: 60 jonrones en una temporada, un récord que se mantuvo imbatible durante 34 años.

Babe Ruth: biografía del más grande beisbolista de siempre
Ruth apunta hacia dónde sacará la pelota. Y cumplió

Ruth no solo bateaba jonrones; los bateaba más lejos que nadie. Su estilo de swing, su fuerza descomunal y su capacidad para conectar la pelota con una violencia nunca vista lo convirtieron en un espectáculo en sí mismo. Los estadios se llenaban para verlo batear, y sus jonrones se convirtieron en leyenda. Apodado «El Sultán del Bateo» y «El Gran Bambino», Ruth redefinió lo que significaba ser un bateador de poder.

En 1923, los Yankees inauguraron el Yankee Stadium, que fue apodado «la casa que construyó Ruth». En el primer partido en el nuevo estadio, Ruth conectó un jonrón. Era su manera de decir que ese era su hogar.

La dupla de ensueño con Lou Gehrig

Ruth no estaba solo en Nueva York. A su lado jugaba Lou Gehrig, el «Caballo de Hierro», otro de los más grandes jugadores de la historia. Juntos formaron la dupla ofensiva más temible de su época.

En la legendaria temporada de 1927, conocida como la de los «Murderers’ Row» (la fila de los asesinos), Ruth conectó 60 jonrones y Gehrig 47. Juntos sumaron 107 jonrones, una cifra que parecía sacada de la ciencia ficción. Gehrig bateó .373 con 173 carreras impulsadas y ganó el premio al Jugador Más Valioso. Ruth, mientras tanto, lideró la liga en jonrones y carreras impulsadas.

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Con Lou Gehrig, una de las duplas más grandes de la historia del béisbol

Pero la relación entre ambos no siempre fue fácil. Ruth era el showman, el personaje extrovertido que vivía la vida a todo tren. Gehrig era más reservado, más disciplinado. Sin embargo, dentro del campo, eran un equipo perfecto. Juntos llevaron a los Yankees a cuatro títulos de Serie Mundial (1923, 1927, 1928 y 1932).

El ocaso y el adiós

Para mediados de la década de 1930, el cuerpo de Ruth ya no respondía como antes. Había engordado, las lesiones se acumulaban y su velocidad había disminuido. En 1934, los Yankees lo liberaron. Ruth, que no quería retirarse, firmó con los Boston Braves, el equipo de la Liga Nacional.

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El final

Su paso por Atlanta (entonces Boston) fue breve y sin gloria. Jugó solo 28 partidos en 1935. El 25 de mayo de ese año, conectó tres jonrones en un solo partido, el último de ellos el jonrón número 714 de su carrera, un récord que permanecería imbatible durante décadas. Fue su canto de cisne. El 20 de mayo de 1935, se retiró definitivamente.

El legado eterno

Babe Ruth terminó su carrera con 714 jonrones, 2.873 hits, 2.214 carreras impulsadas y un promedio de bateo de .342. Pero los números, por impresionantes que sean, no cuentan toda la historia.

Ruth cambió el béisbol para siempre. Antes de él, el juego se basaba en el «small ball»: toques, robos de bases, carreras fabricadas. Ruth demostró que el jonrón era el arma más letal. Convirtió el béisbol en un deporte de poder y espectáculo. Llenó estadios, creó una cultura alrededor del juego y se convirtió en el primer atleta verdaderamente global.

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Ruth enferma, poco antes de morir

En 1936, Ruth fue elegido miembro del Salón de la Fama del Béisbol, formando parte de la primera clase de inmortales. Su número 3 fue retirado por los Yankees.

En 1946, le diagnosticaron cáncer de garganta. La enfermedad lo debilitó rápidamente. El 16 de agosto de 1948, a los 53 años, Babe Ruth falleció en Nueva York. Su funeral fue multitudinario; miles de personas desfilaron frente a su ataúd en el Yankee Stadium para despedir al hombre que había sido más que un jugador: un símbolo de una época.

Preguntas Frecuentes sobre Babe Ruth

1. ¿Por qué le llamaban «Babe»?

Cuando Jack Dunn, dueño de los Baltimore Orioles, fichó a George Herman Ruth en 1914, el joven tenía solo 19 años. Los jugadores veteranos, al verlo llegar, comenzaron a llamarlo «Dunn’s Babe» (el bebé de Dunn). El apodo se simplificó rápidamente a «Babe» y así lo conocería el mundo entero. Ruth, que en ese momento era menor de edad legalmente, tenía una apariencia juvenil que reforzaba el sobrenombre.

2. ¿Cuántos jonrones conectó Babe Ruth en su carrera?

Babe Ruth conectó 714 jonrones en su carrera en las Grandes Ligas, un récord que se mantuvo imbatible durante décadas. Fue superado por Hank Aaron en 1974 y posteriormente por Barry Bonds. En su época, Ruth no solo era el líder de jonrones, sino que su cifra superaba con creces a la de cualquier otro jugador. Su récord de 60 jonrones en una temporada (1927) se mantuvo durante 34 años.

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Joe Dimaggio, en el entierro de Babe Ruth

3. ¿Por qué los Red Sox vendieron a Babe Ruth a los Yankees?

El 26 de diciembre de 1919, Harry Frazee, dueño de los Boston Red Sox, vendió a Babe Ruth a los New York Yankees por 100.000 dólares. Se especuló que Frazee necesitaba el dinero para financiar producciones teatrales en Broadway, aunque también pesaron las dificultades económicas del equipo y la percepción de que Ruth, con sus excesos, era un problema fuera del campo. Frazee probablemente pensó que estaba haciendo un buen negocio. La historia demostró lo contrario.

4. ¿Qué fue la Maldición del Bambino?

La «Maldición del Bambino» fue una superstición que atribuía la sequía de títulos de los Boston Red Sox a la venta de Babe Ruth a los Yankees en 1919. Según la leyenda, Ruth, enfadado por haber sido vendido, maldijo a los Red Sox: no volverían a ganar una Serie Mundial mientras él viviera. Durante 86 años, los Red Sox no ganaron un título. La maldición se rompió finalmente en 2004, cuando Boston venció a los St. Louis Cardinals en la Serie Mundial. Curiosamente, Ruth murió en 1948, pero la «maldición» persistió décadas después de su muerte.

5. ¿Cuántas Series Mundiales ganó Babe Ruth?

Babe Ruth ganó un total de siete Series Mundiales: tres con los Boston Red Sox (1915, 1916 y 1918) y cuatro con los New York Yankees (1923, 1927, 1928 y 1932). Durante su carrera, Ruth fue un ganador nato. Con los Red Sox, fue un lanzador clave en los campeonatos de 1916 y 1918. Con los Yankees, fue el bateador estrella que lideró a la ofensiva en las cuatro conquistas de la década de 1920 y 1930. Su capacidad para rendir en los momentos decisivos lo convirtió en uno de los jugadores más ganadores de la historia.

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