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Ginebra.- Irán y Estados Unidos iniciaron este jueves en Ginebra una nueva ronda de conversaciones indirectas sobre el programa nuclear de Teherán, en lo que ambas partes consideran una última oportunidad para la diplomacia mientras Washington mantiene una flota de buques y aviones de guerra desplegada en Oriente Medio.
El sultanato de Omán actúa nuevamente como mediador, en conversaciones que se desarrollan en su legación diplomática a orillas del lago Lemán.
El ministro iraní de Exteriores, Abbas Araghchi, advirtió antes de partir a Suiza que un fracaso de las negociaciones podría desencadenar una guerra devastadora en la región. «Como las bases estadounidenses están dispersas por distintos lugares de la región, desafortunadamente quizás toda la región podría verse involucrada y afectada, que es un escenario muy terrible», declaró a India Today. Teherán ha amenazado con atacar instalaciones estadounidenses en Oriente Medio e Israel si se produce una acción militar.
Del lado estadounidense, las conversaciones son conducidas por Steve Witkoff, un multimillonario promotor inmobiliario amigo del presidente Donald Trump que se desempeña como enviado especial para Oriente Medio, acompañado de Jared Kushner, yerno del mandatario. El objetivo de Washington es un acuerdo que limite el programa nuclear iraní en un momento en que el país enfrenta dificultades internas tras las protestas del mes pasado.
La República Islámica mantiene que su programa tiene fines pacíficos, aunque funcionarios han amenazado con fabricar la bomba. Antes del ataque estadounidense a tres instalaciones nucleares en junio pasado, Irán enriquecía uranio al 60%, cerca del 90% requerido para uso armamentístico. Desde entonces ha impedido el acceso de inspectores del Organismo Internacional de Energía Atómica a los sitios bombardeados.
Trump busca un acuerdo que detenga por completo el enriquecimiento de uranio, además de abordar el programa de misiles balísticos iraní y su apoyo a fuerzas insurgentes regionales, mientras que Teherán insiste en que las conversaciones deben centrarse exclusivamente en cuestiones nucleares. Imágenes satelitales analizadas por The Associated Press muestran actividad en los sitios bombardeados, lo que sugiere que Irán intenta evaluar y posiblemente recuperar material.
La tensión militar se refleja en el despliegue de buques estadounidenses. Imágenes satelitales del martes y miércoles indican que las naves habitualmente atracadas en Bahréin, sede de la Quinta Flota, se encuentran en el mar, una medida similar a la adoptada antes del ataque iraní contra Catar en junio. Los precios del petróleo han subido ante el temor a una interrupción del suministro en el estrecho de Ormuz.