
Trump no juega: Ice creará una base de datos federal para votantes
Por Carlos Carballido ()
Dallas.- La presunta ola azul en las próximas elecciones encontrará un escollo bastante difícil de superar: ICE anunció que elaborará una base de datos nacional y masiva de registros electorales e historiales de votación, con el fin de detectar quién tiene derecho o no a votar según su condición de ciudadano nativo o naturalizado.
Trump y el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, decidieron no esperar por la Ley SAVE debido a la oposición demócrata. Pusieron en licitación pública un contrato de casi 5 millones de dólares para la creación de esa base de datos, cuyo ganador será anunciado el próximo 7 de septiembre.
La iniciativa permitirá triangular información con otras plataformas que igualmente registran a ciudadanos legítimos, como CLEAR y DOGE. Elon Musk, además, ha creado un PAC para el Partido Republicano con una suma bastante elevada que permitiría elaborar esos proyectos de verificación electoral.
Al vincularse al DHS, la nueva base de datos seguiría estando entre las facultades de la entidad, sin mucho peligro de ser prohibida por jueces liberales. Inmigración tiene mayor acceso al estatus legal de ciudadanos naturalizados, lo cual simplificaría los procesos de verificación.
Lo que no dice la prensa es que estos esfuerzos para garantizar la transparencia electoral —a la que se niegan los demócratas— estarán respaldados por inteligencia artificial.
En un tiempo extremadamente corto, modelos avanzados de AI como Fellegi-Sunter avanzado con Machine Learning, Random Forests, XGBoost y Fuzzy Matching serán capaces de contrastar las votaciones con las bases de datos disponibles hasta ahora: Departamento de Vehículos Motorizados, listas electorales de cada estado, Departamento de Correos e IRS.
Los medios y las redes sociales siguen presentando a los demócratas como ganadores de una ola azul en las venideras elecciones de medio término y en las presidenciales de 2028.
Yo no estaría tan seguro de que, con estas iniciativas, esa ola llegue con la fuerza pronosticada.
Quizás sí ocurra; nadie lo sabe. Pero no parece que vaya a ser tan enorme como se nos dice. Lo mejor de todo es que el día después de las elecciones veremos si este gasto habrá valido la pena para ver si entendemos cuanto nos manipulan los medios y las redes.



















