
La diplomacia del desastre: Cuba cosecha aislamiento en el Caribe
Por Jorge Menéndez ()
Cabrils.- Otro papelón más se suma a la larga lista de fracasos diplomáticos de La Habana. No nos bastaron las guerras en Etiopía o Angola, que no eran nuestras y nada tenían que ver con nosotros. No nos bastó financiar a Daniel Ortega contra los contras, ni a las FARC. Tampoco nos supo mal meternos en Venezuela, aunque hayan negado nuestra presencia militar allí.
La voluntad de exportar una mentalidad atrofiada, de un sistema inhumano, persiste. Hoy, después de varios años y de tantas vidas entregadas, por ejemplo en Angola, esa gente ni nos mira para darnos un poco de petróleo. Simplemente, no aprendemos.
En un contexto en el que Costa Rica rompe relaciones, Colombia cierra embajadas y Venezuela no quiere saber nada de nosotros, el gobierno cubano decidió enviar agentes de inteligencia, vestidos con uniformes de otros países, a la República Dominicana para hacer seguimiento a sus deportistas y abortar sus deseos de huir de un régimen criminal. La reacción del presidente dominicano no se hizo esperar y expulsó a diez diplomáticos cubanos.
El gobierno cubano solo tiene el argumento idiota de la sumisión a Estados Unidos. ¿Será que nos toman por anormales? Este es exactamente el mismo cuento chino de que no había militares en Venezuela, y nos los enviaron en sus cajitas y todo. Otro escándalo innecesario más con un gobierno de la región, en el preciso momento en que Estados Unidos nos presenta, no sin pruebas, como un peligro regional.
Es curioso que cuando no hay recursos para nada, el gobierno cubano se gaste lo que le niega al pueblo en desacreditarse y apoyar las tesis —a todas luces verdaderas— del gobierno de Estados Unidos. Cuba huele a podrido y no solo por dentro; ya apesta en el Caribe. Y lo estamos ganando a pulso con nuestra mentalidad.






