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Xi Jinping y Mark Carney buscan una nueva etapa en la relación entre China y Canadá

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Beijing.- Ante los nuevos desafíos globales, los líderes de China y Canadá se comprometieron este viernes a mejorar los lazos entre los dos países después de años de tensiones.

Xi Jinping mostró al primer ministro Mark Carney, que está de visita en el país, su disposición a seguir trabajando para mejorar las relaciones y apuntó a las conversaciones para restablecer y reiniciar la cooperación están en marcha desde su encuentro inicial en octubre, en un aparte de una conferencia económica regional en Corea del Sur.

‘Se puede decir que nuestra reunión del año pasado abrió un nuevo capítulo en el camino hacia la mejora de las relaciones entre China y Canadá’, afirmó el presidente de China.

Carney, que es el primer ministro canadiense que visitó China en ocho años, dijo que una mejor relación ayudaría a mejorar un sistema de gobernanza global que describió como ‘bajo gran presión’.

Además, abogó por una nueva relación ‘adaptada a las nuevas realidades globales’ y por cooperación en materia de agricultura, energía y finanzas.

Esas nuevas realidades reflejan en gran medida el enfoque denominado ‘Estados Unidos primero’ del presidente estadounidense Donald Trump.

La guerra de los aranceles

Los aranceles que ha impuesto han afectado a las economías de ambas naciones.

Carney, que se ha reunido con varias empresas líderes chinas en Beijing, dijo antes del viaje que su gobierno está centrado en construir una economía menos dependiente de Estados Unidos en lo que calificó como ‘un momento de perturbaciones en el comercio global’.

No se hizo ningún anuncio sobre los aranceles entre China y Canadá, que son un punto de fricción en su relación.

Canadá siguió el ejemplo de Washington e impuso gravámenes del 100% a los vehículos eléctricos chinos y del 25% al ​​acero y el aluminio durante el mandato del exprimer ministro Justin Trudeau, el predecesor de Carney.

Beijing respondió con aranceles del 100% al aceite y la harina de canola canadienses, y del 25% a la carne de cerdo y los mariscos.

Además, en agosto se añadió un impuesto del 75,8% a las semillas de canola.

En conjunto, estas medidas cerraron de facto el mercado chino a la canola canadiense, según un grupo sectorial.

China espera que las tácticas de presión de Trump a aliados como Canadá los lleven a adoptar una política exterior menos alineada con Estados Unidos.

El presidente estadounidense ha sugerido que Canadá podría convertirse en el estado número 51 del país. (AP)

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