
Vinicius, el culebrón que no cesa en el Madrid de Mourinho
Por Yoyo Malagón ()
Madrid.- El Real Madrid ha vuelto a la carga. Los entrenamientos han arrancado con tres novedades: Vinicius, Bernardo Silva y Brahim han pasado el reconocimiento médico y ya se han puesto a las órdenes de Mourinho. Pero si hay un nombre que ha copado todos los focos en Valdebebas, ese es el del brasileño. Porque Vinicius no solo ha vuelto a correr, ha vuelto a ser el centro del culebrón del verano.
Y es que su situación contractual es un auténtico serial de los que enganchan. El Arsenal, con Mikel Arteta a la cabeza, lleva todo el verano merodeando alrededor del jugador. El club inglés está más activo que un niño con un mando nuevo y no piensa quedarse de brazos cruzados. Pero el Real Madrid ya ha dejado claro que no se va a mover de su última oferta. El mensaje al entorno del jugador ha sido cristalino: o renuevas con lo que te ofrecemos, o no hay más historias. Con un año de contrato por delante, la presión está servida.
Arteta, mientras tanto, sigue alimentando el fuego con declaraciones que parecen sacadas de un manual de seducción. «Estamos muy activos, intentando mejorar al equipo. Somos muy ambiciosos». Vamos, que si Vinicius se descuida, el de San Sebastián se lo lleva hasta a tomar un café. Pero el Madrid no es un club que se deje robar el protagonismo, y Mourinho ya tiene un nuevo desafío entre manos: gestionar a un jugador que sabe que está en el escaparate de medio Europa.
Un verano caliente y sin treguas
La buena noticia para el portugués es que ya puede contar con Bernardo Silva, un fichaje de los que él mismo aprobó y que, por cierto, le quitó un disgusto al Atlético de Madrid. El portugués, que tenía un pie en el Metropolitano, cambió el rumbo y ahora vestirá de blanco. Mou, que no es tonto, sabe que con Bernardo gana en calidad y en experiencia. Y Brahim, el tercero en discordia, tiene un reto mayúsculo: ganarse un hueco en un ataque donde la competencia es más feroz que un derbi.
Así que el Madrid vuelve a la rutina con más preguntas que respuestas. Vinicius, entre el amor del Bernabéu y el interés del Emirates, es el gran protagonista. Bernardo Silva llega para sumar y Brahim para demostrar. Mourinho, mientras, se frota las manos y se prepara para gestionar un vestuario que promete ser tan interesante como un capítulo de serie. Y el verano, como siempre, no da tregua.






