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LOS GLORIOSOS PORTALES

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Una de las maravillas favoritas de mi niñez era percibir que los pobladores en mi entorno hacían tremenda vida social en sus respectivos portales, y desde ahí yo recibía constantemente muestras de afecto y solidaridad…

ÉRAMOS TAN FELICES…

Por Laritza Camacho La Habana.- Otro que valía 15 centavos era el Frozen. El pobre, nunca fue bueno, pero resultaba atractivo y dulce. Mi tía decía que aquello era agua de chirrie. A nosotros nos gustaba reunir los quilos de…

ESO ERA CUBA

Por Esteban Fernández Roig Miami.- En mi casa, en mi barrio, en mi pueblo, escuchábamos frases y preguntas que hoy los castristas dicen que “son oprobios del pasado”: “Esteban de Jesús, corre ve y dile a mi amigo Herminio Valhuerdi…

LAS ESPUELAS DE PLATA

Por Esteban Fernández Roig Miami.- ¿Qué yo le encontraba a Hopalong Cassidy? En la actualidad no tengo la menor idea. En realidad,, William Boyd era un actor canoso, con una indumentaria que jamás un verdadero cowboy de la época utilizaba.…

MI MIEDO AL MONO

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Tenía 11 o 12 años y había un muchacho en el barrio al cual yo le cogí tremendo miedo. Me llevaba un par de años, estaba fuerte, “troncu’o”; la mayoría de los niños, al igual…

EL PARAÍSO DE LOS NIÑOS POBRES

Por Esteban Fernández Roig Miami.- El niño podía tener solamente dos pantaloncitos y las madres se mantenían lavándolos y planchándolos para que siempre estuvieran presentables. Dos camisitas limpias y almidonadas. El muchachito poseía un solo par de zapaticos y siempre…