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Por Esteban Fernández Roig Miami.- Miles y miles de bodegas y hasta Grocery’s de una punta a la otra del país. La abundancia era absoluta. Nada que envidiarle a los Sédanos ni a los Publix de Florida, ni a los…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Lo más bello de la niñez es la inocencia, pase lo que pase, desde lo más sencillo hasta lo más grave, los niños van a lo suyo: a jugar. No había un solo muchachito en…

Por Esteban Fernández Roig Jr. Miami.- En Güines, solamente fui yo por 12 meses y 12 días, hasta que nació mi hermano, y pasamos inmediatamente a ser “Carlos Enrique y Estebita”. Jamás en mi hogar escuché decir: “Estebita, ven acá”…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- A todos los muchachos nos gustaba la música, deseábamos bailar, llovían las fiestas de 15 años a nuestro alrededor, y a las primeras que fuimos hicimos tremendos papelazos. En mi pueblo, que yo supiera, no…

Por Esteban Fernandez Roig Jr. Miami.- Me encanta apreciar detenidamente el amanecer cada día y más tarde extasiarme observando la luna llena. Me gusta vivir y dejar vivir. Mi color preferido es el azul, vaya, los Azules del Almendares, los…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Que los varones descubramos el sexo opuesto logra una gran alegría en nuestros padres, sobre todo en el padre. Al mismo tiempo se produce un cambio en uno mismo, y por primera vez olemos nuestras…

Esteban Fernández Roig Miami.- Yo no me bajo, yo me «apeo», jamás cierro las puertas, yo “las tranco», y nunca me moriré, yo «cantaré el manisero». Estoy orgulloso de ser parte de un conglomerado humano creadores del mambo, del danzón,…

Esteban Fernández Roig Miami.- ¿Qué representaba un peso para mí? Era lo que me daban los fines de semana desde los 7 a los 17 años y los recibía con tremenda alegría y con muestras fervientes de agradecimiento. Si los…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Circa 1951. Escuché a un sinsonte trinar posado en el muro que nos separaba de la familia Garcés. Al doblar de mi casa, por la calle Soparda, me hice amigo de un moreno gordo afable…

Esteban Fernández Roig Miami.- Tanto nos lo dijeron, nos hablaron, nos cantaron, que me parece que son familiares cercanos que anoche me visitaron. Y al llegar, inmediatamente, la chismosa “Adela” me dijo que: Vio al dentista con un tremendo vacilón.…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- De pronto queremos lucir bien porque hemos hecho un gran descubrimiento y hasta a nosotros mismos nos cuesta trabajo entender el verdadero motivo de querer elegantizarnos. El trajecito que mi padre llamaba “el apéame uno”…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Tuve un buen amigo, tremendo escritor durante su juventud, ya tenía 84 años e insistía en seguir escribiendo. Y yo lo alentaba a seguir adelante con sus artículos en el “Seminario 20 de Mayo”. Un…