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LAS ESPUELAS DE PLATA

Por Esteban Fernández Roig Miami.- ¿Qué yo le encontraba a Hopalong Cassidy? En la actualidad no tengo la menor idea. En realidad,, William Boyd era un actor canoso, con una indumentaria que jamás un verdadero cowboy de la época utilizaba.…

MI MIEDO AL MONO

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Tenía 11 o 12 años y había un muchacho en el barrio al cual yo le cogí tremendo miedo. Me llevaba un par de años, estaba fuerte, “troncu’o”; la mayoría de los niños, al igual…

MI «BUCKET LIST»

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Anoche tuve una pesadilla. Se me acercó un raro ser con una guadaña en sus manos y dijo: “Morirás en el 2034, durante esos próximos 10 años te concederé todos tus deseos, y ahora mismo,…

NUESTRA GLORIOSA TELEVISIÓN

Por Esteban Fernández Roig Miami.- ¿Estoy loco o la televisión en Cuba hace 70 años era mejor, más agradable, decente, inteligente y educada que la TV hispana de aquí? Abel y Goar Mestre, Amadeo Barletta, y Gaspar Pumarejo deben ser…

EL PARAÍSO DE LOS NIÑOS POBRES

Por Esteban Fernández Roig Miami.- El niño podía tener solamente dos pantaloncitos y las madres se mantenían lavándolos y planchándolos para que siempre estuvieran presentables. Dos camisitas limpias y almidonadas. El muchachito poseía un solo par de zapaticos y siempre…

“DÉJAME AQUÍ EN GÜINES”…

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Venía de un largo viaje en el pico de una bella, pero desorientada cigüeña. Recorrió todas las provincias. Me encantó Varadero, Cienfuegos, Trinidad, Santiago, Bayamo, Placetas, toda la isla era el paraíso terrenal. Parecía confundida,…

AQUELLAS ENFERMEDADES

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Las enfermedades no me molestaban en lo absoluto, al contrario, eran absolutamente tolerables. Con la excepción de las penicilinas que cariñosamente me ponía la gloriosa enfermera Olga Marrero, todo lo demás era pasable… Desde que…

CONTRADICCIONES MÍAS

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Mi madre me hacía unos duros fríos buenísimos,  con mangos de la mata del patio y leche condensada. Yo prefería los que me vendían Isolina y Joseíto Márquez a dos centavos. Las pelotas me costaban…

AQUEL VELOCÍPEDO ROJO

Por Esteban Fernández Roig Miami.- Aprendí a salirme del corral, con dificultad me pasé muchos días gateando sin que nadie me viera, de pronto me levanté y di mis primeros pasos… Estuve más de un año (quizás dos) caminando y…

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