
Cuba: Un país con las puertas abiertas… pero no para los cubanos
Por Jorge Menéndez () Cabrils.- Miguel Díaz-Canel, siguiendo los pasos en eso de pedir de Vladímir Zelenski, ha optado por…

Cuando todo es una tragedia
Por Eduardo Díaz Delgado () Uno abre cualquier red social y lo único que ve son noticias de calamidades. Cuando…

¿PAQUÉSTAMOS?
Por Reynaldo Medina Hernández () La Habana.- Cuando era un muchachón aún tan ingenuo para creer que vivía en un…

El carbón de Cuba: un autogol en toda la regla
Por Luis Secades () La Habana.- En el gran partido de la economía, hay jugadas que trascienden lo meramente táctico…

El asco profundo que se vuelve náusea: Los dueños de la finca
.Por Tania Tasé () Berlín.- Aleida Guevara, la hijita del Che, dice que sólo recibe cuatro mil pesos cubanos y…

Comienza un nuevo curso escolar con…
Por Mkc Cerralvo () Santa Clara.- Este lunes comienza un nuevo curso escolar, con menos maestros, menos libros, menos uniformes,…

Lo pequeño peligroso…
Por Laritza Camacho () La Habana.- Lo pequeño casi nunca es tenido en cuenta. Surge como una anomalía de lo…

Los misteriosos ciclos de la economía informal en La Habana
Por Jorge Bacallao Guerra () La Habana.- Hay determinados misterios que las ciencias sociales no han logrado explicar. Algunos fenómenos…

López Díaz y la economía del absurdo: cuando el dólar es caridad y el hambre un invento contrarrevolucionario
Por Jorge Sotero () La Habana.- Alberto López Díaz, Ministro de la Industria Alimentaria de Cuba, debe pensar que los…

Resistencia creativa… en Madrid: la doble moral de Díaz-Canel y su esposa
Por David Esteban Baró () La Habana. – Qué ironías regala la historia. Mientras el pueblo cubano lleva décadas condenado…

Cuba: el tiempo de reforma se acabó, es hora de cambios estructurales
Por Dagoberto Valdés Hernández I (centroconvergencia.org) El tiempo de los remiendos en Cuba se agotó. El tiempo de los experimentos…

Las hormigas totalitarias
Por Sergio Barbán Cardero () Miami.- Mientras leía la reflexión de mi amigo JR, titulada ‘Verdadero Daño Antropológicj’, me vino…
