Enter your email address below and subscribe to our newsletter

¿Por qué las negociaciones con la dictadura cubana pueden no ser suficientes?

Comparte esta noticia

Por Albert Fonse ()

Vancouver.- Todo parece indicar que, por ahora, la acción militar no es la primera opción frente a la dictadura cubana. El presidente Donald Trump fue preguntado directamente si contemplaba una operación militar contra Cuba y respondió que no cree que sea necesaria. Esa afirmación fija el tono estratégico: la vía armada no encabeza el enfoque actual.

En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio, en entrevista con Bloomberg News, evitó asegurar que Estados Unidos esté buscando un cambio de régimen. No habló de intervención ni de derrocamiento. Se concentró en la raíz económica de la crisis y señaló que la situación responde al modelo socialista centralizado más que a las medidas estadounidenses.

Todo apunta a que en las negociaciones en curso la apertura económica es un punto importante para la administración Trump, aunque también se incluyen referencias a libertades civiles. La incógnita es qué tipo de apertura se busca: un esquema similar al de China o Vietnam, con mercado más amplio pero control político intacto, algo parecido al deshielo impulsado por Barack Obama, o una transformación más profunda.

Las vías del cambio real

El contraste con Venezuela ayuda a entender. En ese caso hubo órdenes de captura contra Nicolás Maduro, mientras que ni Miguel Díaz Canel, ni Raúl Castro enfrentan órdenes de arresto similares, lo que coloca el escenario cubano en un marco de presión diplomática y económica, no de acción militar. Aunque creo que la categorización como “amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional” donde señala las bases espias es suficiente para justificar una operación militar.

Entonces, en gran medida, el futuro inmediato de Cuba parece estar atado a esas negociaciones que lidera Marco Rubio. Sin embargo, resulta difícil creer la idea de que con solo con medidas económicas la dictadura vaya a ceder. La experiencia histórica de el régimen cubano muestra que ha sabido absorber presión económica sin renunciar al control político. A lo largo de décadas ha ajustado tácticamente su modelo cuando la crisis aprieta, pero sin ceder el monopolio del poder.

Mientras el control de las armas y del aparato de seguridad permanezca en las mismas manos sangrientas de la mafia militar del PCC, cualquier concesión puede revertirse y cualquier apertura puede cerrarse en el momento que el poder lo considere necesario. Por lo que para mí un cambio real solo puede llegar por dos vías, un ataque militar o el pueblo en las calles. Por lo que no me sumo a ninguna iniciativa ingenuas como esa “Que se Vayan”, mejor sería “Trump metele un bombazo” o la muy conocida “Cuba Pa La Calle”.

Deja un comentario