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Por Ángel Jevey ()

Desde la perspectiva de la agronomía y el análisis histórico, resulta imposible ignorar el saldo de los grandes experimentos impulsados por Fidel Castro en el campo cubano. Lo que se presentó como epopeya productiva terminó siendo, en realidad, una cadena de decisiones desacertadas que hipotecaron la soberanía alimentaria del país.

La llamada Zafra de los Diez Millones no fue solo una meta incumplida: fue la paralización de una economía entera por una consigna. Se sacrificaron sectores estratégicos, se desorganizó la producción nacional y se institucionalizó la improvisación como método de gobierno.

El Cordón de La Habana, concebido sin rigor técnico, pretendió domesticar la naturaleza a golpe de voluntad política. El resultado: millones de recursos malbaratados, suelos mal manejados y un fracaso que cualquier manual básico de agronomía habría anticipado.

La estatización absoluta del campo, tras la Reforma Agraria, eliminó el incentivo productivo del campesino. Donde antes había diversidad, eficiencia relativa y cultura agrícola acumulada, se impuso un modelo centralizado que convirtió la tierra en un espacio de obediencia, no de productividad.

A ello se suman proyectos como la desecación de la Ciénaga de Zapata y múltiples planes ganaderos improvisados, todos atravesados por el mismo patrón: decisiones políticas sin sustento científico, ejecutadas con recursos públicos y sin rendición de cuentas.

El resultado no es discutible: Cuba involucionó. En 1959, con todas sus desigualdades, el país contaba con una base agrícola capaz de sostener buena parte de su consumo interno y exportar. Décadas después, depende de importaciones para alimentar a su población.

Esto no es un accidente histórico. Es la consecuencia directa de un modelo que confundió liderazgo con imposición, planificación con propaganda y desarrollo con control.

Hoy, el campo cubano no solo refleja abandono: es el testimonio vivo de cómo un gobierno puede malbaratar el potencial de una nación entera.

Pensar con libertad, decir la verdad, vivir con dignidad y paz.

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