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La pataleta de un régimen sin economía ni vergüenza

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Javier Bobadilla

La Habana.- Yo entiendo que te quieras defender. No como tú, que siempre entiendes nuestra defensa como un ataque.

Ni siquiera te voy a decir la frase aquella de «se te quiere pero se te ataca», porque bueno…, no se te quiere. Espero no sea una sorpresa para ti. Ni se te quiere ni se te necesita, para ser exacto. Pero tampoco te hemos atacado.

La tasa de El Toque es un indicador. Si los indicadores dañaran la economía, Manhattan fuera San Miguel del Padrón, y Wall Street, La Cuevita. Ahora bien, es un indicador de intenciones de compra y venta. Intenciones. Y lo dicen, no aspiran a nada más. Saben que no tienen forma de pasar de ahí.

¿El mercado informal de divisas?

El mercado de divisas, y punto. El tuyo no existe más que en tu mente.

Pero el dólar avanza, y eso te duele. Has tratado de bajarlo varias veces, infructuosamente. Este año te reservaste para los finales. Y tampoco funcionó. Todo lo que baja tiene que subir, y yo sé que la frase no es así, pero es la que te pega. Milei en Argentina, a duras penas logró frenar un poco la inflación. Ahora espera que los EE.UU intervengan en el mercado cambiario, compren pesos argentinos, y así poder bajar el dólar. Argentina, que tiene una economía que va mal.

¿Qué puedes hacer tú, que no tienes economía en absoluto?

Yo cerraría la facultad de Economía, la de Contabilidad y Finanzas, y el Ministerio de Economía y Planificación junto con el de Finanzas y Precios, y así, sería libre de las cadenas del concepto burgués de economía. No hay razón para aparentar. El Paradigma de Economía Socialista y Proletaria planteado por el Gran Ecónomo era que Él decía El Resultado, y entonces alguien buscaba a la carrera un economista para que inventara una cuenta que diera Su Resultado, y eso era ley.

El Tipo sabía. Tú no sabes. Ni Economía Socialista ni Economía de Verdad, por tanto, no lo puedes hacer. Y el no poder da perreta.

Esta campaña contra El Toque es una perreta que te dio. Y yo, la verdad, me esperaba más de ti. Porque cuando yo era niño, una perreta allá arriba significaba años de cárcel por posesión ilegal de divisas. Por tráfico ilegal, más años todavía. Eso es lo que tú deberías hacer. Si al final, ahí están los grupos de WhatsApp y Telegram, con todos los teléfonos de los fuleros.

Y de esos fuleros, una pila son tuyos. Así que, ¿quieres o no quieres el mercado de divisas? Quieres los dólares, ¿pero cómo los quieres? ¿Sin consecuencias?

Saca una tasa oficial flotante. Yo quiero ver eso.

Ejemplos tienes de qué se hace en estos casos. Corría el año 2008 en Zimbabwe cuando Robert Mugabe declaró ilegal la inflación. La inflación más grande que se ha visto en el siglo 21, por cierto. Todo un idealista, Mugabe. La inflación siguió, lógicamente. Cuando llegaron las elecciones de ese mismo año, la solución de Mugabe a una derrota segura fue el terrorismo sexual. Decenas de opositoras fueron violadas en masa, en algunos casos, junto con sus hijas. Eso le valió la retirada del líder del partido opositor, y la victoria en las elecciones. Tampoco resolvió la inflación, pero el problema no era la inflación. La gente sin capacidad a veces tiene una visión práctica que los ayuda a navegar un mundo que no entienden.

Tú, capacidad no has tenido nunca, pero ya no te queda ni el consuelo de que te sobre machete.

Y el tema del machete nos lleva a lo que yo quería decirte, que no tiene nada que ver con El Toque. Yo no vine aquí a defender al tipo de El Toque, al cual tú acabas de convertir en una estrella con tu perreta, y que si antes tenía la vida resuelta en Miami, ahora la tiene resueltísima.

En el programa de Humbertico de la semana pasada, en tu desesperada necesidad de validar el asunto de El Toque, presentaste a varias mujeres como, y te cito textualmente, «Receptoras de fondos del departamento del Estado» como parte del «terrorismo económico» para la «desestabilización y subversión del orden interno».

Usaste varias «entrevistas», y sin piedad ni escrúpulos recortaste, editaste y descontextualizaste todo lo que quisiste. Pero esas eran unas entrevistas que hiciste hace un año y unos meses, y que tenías guardadas, en caso de que te fueran necesarias para una infamia de este tipo. Para nada son parte del panorama actual.

Tenías más material para presentar. En ese momento sentaste delante de la cortinita estampada -y grabaste sin su consentimiento- a prácticamente todos los emprendedores. Es curioso que habiendo gente que ha hecho una fortuna con la embajada americana, no estén en esa selección. La respuesta más obvia es que tú también te has beneficiado con eso, y piensas seguirte beneficiando.

Y el problema es que de esas mujeres que presentaste, dos son amigas mías, y son personas que quiero y respeto. Y sé perfectamente lo que hacen, y sé que no hacen lo que tú estás diciendo, y tú también lo sabes. Tú siempre has jugado sucio, pero esta vez descendiste. Dejaste atrás cualquier traza de moral en el combate.

Y como te digo una cosa, te digo la otra. Tienes un patrón, que yo me negaba a reconocer. Tienes una preferencia por las mujeres, pero no en el buen sentido. No. Te gusta ensañarte con las mujeres. Hay alguien, tomando decisiones en la cadena de mando, que tiene una disfunción para relacionarse normalmente con las mujeres, y lo está expresando en cosas como esta.

Estadísticamente, te diría más. El depredador tiene una preferencia por mujeres entre 25 y 35, delgadas, preferiblemente de altura entre baja y media. El problema puede ir desde la impotencia sexual hasta una dificultad en la comunicación. El caso es que no logra una satisfacción relacionada con la figura femenina. La imagen de una mujer es para él pura frustración, y si es del tipo por el que él siente particularmente atraído, peor. Necesita venganza, y la rebeldía le acentúa ese deseo, claro está.

Tienes contratado, en alguna parte de tu estructura, un violador sublimado, que lleva años escogiendo objetivos basado en su frustración. O varios, ya que estamos. Hay lugares con poder ilimitado, que atraen frustrados sexuales y cochinos de todo tipo.

Te digo esto, porque al final a mí me gusta jugar limpio, y darte otro consejo nunca está de más.

El Toque está ahí, y va a seguir ahí, corriendo en un servidor al que no tienes acceso, alimentándose de mensajes de compra y venta en unos grupos que no puedes cerrar porque los necesitas, porque ya no tienes Western Union; el dólar va a seguir subiendo porque tú lo controlas, controlas la producción -o improducción-, las importaciones y las exportaciones; y en cada arrebato de impotencia vas a seguir perdiendo la poca decencia que te queda.

En el programa de esta semana, no dijeron nada. Cero información. Cosas que se pueden averiguar en las páginas públicas del gobierno americano, un coronel más perdido en informática que una vaca en un cine, y un agente que desclasificaste hace 14 años que nada más se sabe chismes viejos. Estás ganado tiempo, e incriminando inocentes para reforzar tu pataleta.

De ese que tienes trabajando contigo que está enfermito, también te voy a dar un consejo. Un día en el futuro, tu destino puede depender de una mujer, y las mujeres nunca olvidan.

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