Enter your email address below and subscribe to our newsletter

La difícil despedida: por qué Alfredito Rodríguez no quiso irse de Cuba

Comparte esta noticia

Por Michel Hernández ()

Madrid.- Alfredito Rodríguez fue el cantante más popular de Cuba en las últimas cuatro o cinco décadas dentro de la escena en que se movía. No recuerdo otro intérprete que tuviera ese empuje entre un importante sector de público en el país que fuimos años atrás.

Su calado es innegable, más allá de las características de su propuesta. Su muerte, al menos, debe ser mencionada en los medios estatales cubanos, que tienden —a veces por mandato, a veces por inercia— a olvidar a conveniencia a los músicos en la diáspora o el exilio.

Hace algunos años conversé con su hijo, el jazzista Alfredo Rodríguez, y entre tantos temas hablamos sobre la salida definitiva de su padre de Cuba.

«Hablo todos los días con mis padres y con mi hermano. Mi papá nunca quiso irse de Cuba, pertenece a una generación diferente. Salí de Cuba jovencito, sin una carrera grande y sin ser una persona famosa.

»Mi papá es una persona extremadamente popular entre el público cubano. Para él, fue muy difícil irse de Cuba. Cuando vine para Estados Unidos, él tenía un contrato en México porque escribía para un periódico y tenía un contrato de televisión en ese país.

«Entonces, cuando me fui para Estados Unidos, él también decidió irse. Él sentía que, por las leyes en ese momento, iba a ser casi imposible vernos si se quedaba en Cuba con mi mamá. Entonces se queda en México como dos años y después decidió venir para Estados Unidos. Mi hermano vino antes que mis padres. Ellos ya no tenían ningún hijo en Cuba.

»Mi papá tiene una familia muy pequeña. Mis abuelos fallecieron cuando yo era un niño de cinco o seis años. Él no tiene hermanos y somos una familia muy reducida. Nada más que nos tiene a mi hermano y a mí, y algunos primos lejanos. Por eso decidió salir».

Deja un comentario