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En Cuba, la política y la charada cubana siempre han dormido en la misma cama. Por eso, el día que ese sistema se haga tierra, el cubano no va a ir directo al mercado; primero va a buscar al listero para ver qué número de la bolita va a salir por la antena. Ese día, jugar no es un vicio, es una declaración de principios y, sobre todo, una forma de cobrarle al destino tantos años de apretadora.
Como experto que se conoce cada «fijo» y cada «corrido» de este país, te digo que ese día las listas van a echar humo. Aquí te suelto la cábala real, la que va a poner a temblar a los bancos clandestinos.
Hay números que ese día van a estar más vigilados que un balsero en el Malecón. Si tú vas a calentar el brazo, apunta estos que son los que traen el mensaje:
Si tú quieres romperle el espinazo al banco ese día, tienes que jugar con clase. Aquí te doy mis tres combinaciones ganadoras, tiradas en primera persona, como lo haría un cubano de ley:
(La Puñalada y la Libertad) Esta es mi jugada fija. Es decirle al mundo: «Se acabaron los 67 años de puñalada (67) porque hoy bajó la Virgen de la Libertad (12) a caminar con nosotros». Este parlé va a quebrar más de una banca clandestina.
(El Muerto Grande y el Inodoro) Esta es para los que tienen el humor fino. «Ya el muerto está en la caja (64), ahora bajen la palanca del baño (100) para que no quede ni el rastro». Es la jugada de la higiene nacional.
(El Sol y el Ratón) «Sale el sol de la democracia (01) y todos los ratones del sistema salen corriendo para el aeropuerto (19)». Es una cábala de futuro, de esperanza y de ver quién corre más rápido cuando se prenda la luz.
No te llames a engaño: el día del cambio, los bancos de la bolita van a estar en pánico. Los banqueros saben que el pueblo entero va a ir a jugar los mismos números. ¿Qué va a pasar?
Jugar a la charada cubana ese día es el sueño de todos nosotros. Es la manera de ganarle la partida a la historia. Así que ve guardando tu menudo y afila el lápiz, porque cuando suene el trueno del cambio, el que no tenga su número puesto se va a arrepentir.