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Por Jorge Sotero
Ciego de Ávila.- Las autoridades sanitarias de Ciego de Ávila activaron la vigilancia epidemiológica tras la detección de varios casos sospechosos de hepatitis en distintos municipios de la provincia, en un nuevo episodio que vuelve a poner en evidencia el deterioro del sistema de Salud en Cuba.
La confirmación llegó de boca del doctor José Luis López González, subdirector de Epidemiología del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, en medio de un contexto marcado por la escasez de recursos, la falta de insumos básicos y el colapso de los servicios públicos.
Según explicó el funcionario, se activaron los protocolos establecidos desde que se reportaron los primeros casos, con la toma de muestras y la realización de estudios de laboratorio para identificar el tipo de hepatitis y su posible origen.
Sin embargo, la respuesta oficial contrasta con la realidad que viven los centros de salud, donde faltan reactivos, medicamentos y hasta condiciones mínimas para garantizar una atención oportuna y eficaz, una situación que se arrastra desde hace años sin soluciones estructurales.
Las investigaciones de campo se concentran en la identificación de factores de riesgo comunes, entre ellos posibles focos de contaminación en el suministro de agua o de alimentos. Este punto resulta especialmente sensible en una provincia donde los problemas con el abasto de agua potable, la cloración irregular y la insalubridad en comunidades y establecimientos públicos son consecuencias directas de la mala gestión estatal y del abandono de la infraestructura básica.
El Centro Provincial de Higiene aseguró haber intensificado las acciones de prevención y control, incluyendo la desinfección de áreas vulnerables y el seguimiento a contactos cercanos. No obstante, estas medidas llegan tarde y de manera reactiva, en un país donde la prevención sanitaria se ve constantemente comprometida por la falta de productos de limpieza, la ausencia de campañas sostenidas y la imposibilidad de la población de cumplir recomendaciones elementales en medio de la crisis.
Mientras el discurso oficial apela a la “responsabilidad ciudadana”, las autoridades evitan asumir su cuota de responsabilidad en el deterioro de las condiciones higiénico-sanitarias que favorecen la aparición de este tipo de brotes. En una Cuba golpeada por apagones, escasez y un sistema de salud al límite, la aparición de casos sospechosos de hepatitis no es una anomalía, sino otra señal de alerta de un modelo que hace tiempo dejó de proteger la salud de su gente.