Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Allá Raúl y su condena

Comparte esta noticia

Por Luis Alberto Ramirez ()

Miami.- En la historia reciente de Cuba hay nombres que siguen generando profundas divisiones. Uno de ellos es Raúl Castro. Para muchos, su trayectoria dentro del poder revolucionario está marcada por graves señalamientos que, con el paso del tiempo, no han desaparecido del debate público.

Desde los primeros meses posteriores al triunfo de la Revolución Cubana, numerosos testimonios de excombatientes y opositores han denunciado ejecuciones y prácticas represivas en el oriente del país. Estas versiones describen un clima de dureza extrema en los procesos revolucionarios, particularmente en Santiago de Cuba, donde se afirma que la represión contra supuestos colaboradores del antiguo régimen fue intens

Aunque el gobierno cubano siempre defendió aquellos hechos como “justicia revolucionaria”, la controversia histórica permanece abierta. Dicen algunos combatientes que estaban con Raúl en Santiago de Cuba que, estaba fusilando tanta gente que le prohibieron derramar más sangre, de manera que decidió ahorcar a sus víctimas para parar el derramamiento de sangre.

El misterio en torno a la desaparición de Camilo Cienfuegos en 1959 sigue siendo uno de los episodios más sensibles. Exmilitares y figuras del exilio han sostenido durante décadas que hubo responsabilidades internas nunca esclarecidas. Sin embargo, hasta hoy no existe una conclusión judicial internacional que determine culpabilidad individual en ese caso.

Hermanos al Rescate y una causa contra Raúl Castro

Más documentado está el derribo en 1996 de las avionetas de Hermanos al Rescate, un hecho que provocó la muerte de civiles y la condena internacional. Investigaciones estadounidenses atribuyeron la decisión a la cúpula militar cubana de la época.

Un audio de Raúl filtrado a la fiscalía estatal desenmascara con su propia voz, la orden directa del derribo de las avionetas de HR. lo que reforzó las críticas contra el liderazgo de La Habana. Aun así, el terreno judicial nunca ha producido una condena penal contra Raúl Castro en tribunales de Estados Unidos.

En 1995 fue acusado formalmente por la fiscalía del sur de la Florida por participar activamente en el tráfico de drogas, pero eso se engavetó, porque para ese entonces Janet Reno, la Fiscal General del gobierno de Clinton lo prohibió, porque se estaban teniendo conversaciones con el régimen de la Habana en la base naval de Guantánamo, donde algunas especulaciones afirman que, en esas conversaciones se le informó al comando sur que iban a tomar represalias con los chicos de hermanos al rescate por tirar octavillas en territorio cubano.

Así lo hicieron, y quizás por estar previamente advertidos, el presidente Clinton no permitió respuesta a tan horrendo crimen.

Ahora, a los 95 años, Raúl Castro se enfrenta a que se abra el caso de nuevo. De manera que, si el departamento de justicia encausa a Raúl Castro por asesinar a tres ciudadanos americanos, no hay Dios que lo salve, aunque tenga cien años, porque según un decreto del congreso americano que data de 1973, permite al presidente capturar, encarcelar o eliminar a cualquier individuo que haya asesinado a un ciudadano americano…

De manera que, por ahí quizás vengan los tiros, y sobre esa base, puede que la administración de Donald Trump está colocando las cartas.

Deja un comentario