
Jackie Chan: de la canción por los estudiantes al deseo de ser comunista
Por Rafa Junco ()
Madrid.- La misma voz que en 1989 cantó en Hong Kong durante un acto de apoyo a los estudiantes de Beijing terminó, 32 años después, expresando públicamente su deseo de ingresar en el Partido Comunista de China. El protagonista de ambos momentos fue Jackie Chan.
El 27 de mayo de 1989, el hipódromo de Happy Valley se convirtió en escenario de uno de los mayores acontecimientos políticos y culturales celebrados hasta entonces en Hong Kong. Más de cien cantantes, actores y figuras del entretenimiento participaron voluntariamente en el Concert for Democracy in China, una maratón musical organizada para respaldar las protestas estudiantiles que se desarrollaban en Beijing.
Chan tenía 35 años y ya era una de las figuras más reconocibles del cine de Hong Kong. Subió al escenario e interpretó Hao Qing, traducida habitualmente como Lofty Aspirations, y posteriormente encabezó junto con otros artistas la canción Friends. Durante unas doce horas, una sucesión de estrellas actuó ante una multitud calculada en cientos de miles de personas. Se recaudaron aproximadamente 13 millones de dólares de Hong Kong destinados al movimiento estudiantil. Todavía faltaban varios días para que aquellos acontecimientos adquirieran su desenlace más trágico.
La transformación de Chang
Durante la noche del 3 al 4 de junio, el Ejército Popular de Liberación intervino en Beijing y puso fin por la fuerza a las protestas. En Hong Kong, las vigilias en recuerdo de las víctimas terminarían convirtiéndose durante décadas en una de las mayores concentraciones políticas anuales de la ciudad. En 1989, Hong Kong seguía bajo administración británica. Faltaban ocho años para que fuera transferido a China. La carrera de Jackie Chan también estaba a punto de atravesar una transformación enorme. Su fama se expandió por Asia, Europa y Estados Unidos hasta convertirlo en una de las pocas estrellas del cine hongkonés reconocibles prácticamente en todo el mundo.
Con los años, su presencia pública dentro de China continental también aumentó. En 2013 apareció en Beijing como miembro del Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, un importante organismo asesor del sistema político chino. Continuó participando en actividades oficiales y adoptó posiciones cada vez más favorables al gobierno central. Durante las protestas de Hong Kong de 2014 pidió recuperar la estabilidad y expresó preocupación por sus consecuencias económicas. En otras intervenciones defendió públicamente el patriotismo chino y apareció en producciones y actos relacionados con celebraciones nacionales.
El cambio quedó especialmente claro en julio de 2021. China acababa de conmemorar el centenario de la fundación del Partido Comunista. Chan había participado en las celebraciones y, pocos días después, asistió en Beijing a un encuentro de la Asociación de Cine de China. Allí elogió al Partido y manifestó que deseaba convertirse en miembro. Tenía 67 años. Entre aquella declaración y su actuación de Happy Valley habían transcurrido más de tres décadas, la transferencia de Hong Kong a China y una transformación profunda de la relación política entre la ciudad y Beijing.
También había cambiado el lugar que Jackie Chan ocupaba dentro de ese paisaje. En 1989 era una estrella hongkonesa sobre un escenario construido para apoyar a los estudiantes que protestaban en la capital china. En 2021 era una de las personalidades cinematográficas más conocidas del país manifestando públicamente que quería ingresar en el partido que gobernaba aquella misma capital. Dos momentos de una sola biografía separados por 32 años, y también por una época entera de la historia de Hong Kong.






