
El régimen cubano utiliza una brigada internacional para reforzar su propaganda por el centenario de Fidel
Por Yeison Derulo
Holguín.- La dictadura cubana recibió en Holguín a una brigada integrada por 56 activistas procedentes de Italia y Portugal, invitados a participar en las actividades organizadas por el centenario del nacimiento de Fidel Castro.
El grupo desarrollará un recorrido por las provincias de Granma, Guantánamo, Santiago de Cuba y Holguín, además de visitar Santa Clara y La Habana. Según el programa oficial, también entregarán ayudas a instituciones de salud y educación.
Georgia Vernetti, coordinadora del proyecto Let Cuba Breathe, aseguró que la delegación llega inspirada por el apoyo brindado por médicos cubanos durante la pandemia de COVID-19 en Italia. La representante afirmó que el propósito del viaje es expresar solidaridad con la isla, repitiendo el discurso oficial sobre el embargo estadounidense. La dictadura vuelve a utilizar estas visitas para reforzar su narrativa internacional, evitando cualquier referencia al profundo deterioro provocado por décadas de errores económicos y políticos.
Los brigadistas financiarán con «recursos propios» su estancia, alimentación y transporte durante su permanencia en Cuba. También participarán en una caravana hacia Birán para los actos previstos el 13 de agosto y recorrerán sitios históricos vinculados al castrismo.
El régimen convierte estas actividades en una vitrina propagandística, intentando proyectar una imagen de respaldo internacional en medio de la peor crisis económica y social de las últimas décadas.
Lejos de mostrar la realidad que enfrentan millones de cubanos, las autoridades organizan recorridos cuidadosamente planificados, alejados de los barrios donde escasean los alimentos, los medicamentos y la electricidad. La dictadura prefiere exhibir visitantes extranjeros antes que permitirles conocer sin restricciones el descontento de una población agotada por la pobreza, la inflación y la falta de oportunidades.
La llegada de esta brigada difícilmente cambiará la vida de los ciudadanos que soportan apagones, servicios colapsados y salarios insuficientes. El castrismo aprovechará cada fotografía y cada acto público para alimentar su maquinaria propagandística.
Sin embargo, ningún gesto de solidaridad internacional podrá ocultar que la principal causa del deterioro de Cuba sigue siendo un modelo político agotado, incapaz de ofrecer bienestar y libertad a su pueblo.






