
Otra vez se cayó el SEN, tercera vez en menos de una semana
Por Anette Espinosa ()
La Habana.- El Sistema Electroenergético Nacional (SEN) de Cuba sufrió este martes una nueva desconexión total, la tercera en menos de siete días, según reportó el periodista Lázaro Manuel Alonso.
«Hace unos minutos se produjo una nueva desconexión del Sistema Eléctrico Nacional. Ampliaremos en breve», comentó Alonso, director del Noticiero de la Televisión y uno de los voceros del castrismo.
Por el momento, ni Alonso ni la Unión Eléctrica (UNE) revelaron las causas de la desconexión, pero esta última dijo que «ya ha comenzado a activar los protocolos para la recuperación gradual del SEN, priorizando la creación de microsistemas para dar energía a centros vitales, hospitales y acueductos».
El colapso se suma a una serie de apagones que han sumido a la nación en una crisis energética sin precedentes.
La situación del sector eléctrico cubano es crítica. El país genera la mayor parte de su electricidad a partir de petróleo, pero la escasez de combustible se ha agravado desde enero, cuando Estados Unidos endureció las restricciones a los envíos de crudo a la isla.
A esto se suma el envejecimiento extremo de las centrales termoeléctricas: la principal planta del país, Antonio Guiteras, lleva más de 40 años en operación y ha sufrido más de quince paradas por averías solo desde principios de año. La disponibilidad de generación se mantiene muy por debajo de la demanda, con un déficit que en días recientes superó los 1.900 megavatios.
El pasado viernes 10 de julio, el SEN ya había colapsado con un apagón total que se produjo a las 16:30 horas, tras un fallo en una línea de 220 kV. Ese fue el cuarto apagón generalizado de 2026 y el octavo en aproximadamente 24 meses.
Apenas dos días antes de aquella desconexión, el sistema había vuelto a desconectarse, y ahora se repite el ciclo con esta tercera caída en menos de una semana.
El historial de colapsos en el último año es alarmante. En 2025, el país sufrió al menos cinco apagones nacionales, incluyendo uno el 10 de septiembre y otro el 14 de marzo. Ya en 2026, los apagones totales se han multiplicado: el primero se registró en marzo, cuando el SEN se vino abajo desde Camagüey hasta Pinar del Río debido a la salida de la central Antonio Guiteras; ese mismo mes hubo una tercera caída. A estos se suman los ocurridos en julio: el apagón del lunes 6, el del viernes 10 y el de este martes. En total, Cuba acumula nueve apagones generalizados desde finales de 2024.
Mientras tanto, la población cubana enfrenta apagones diarios que en La Habana superan las 24 horas consecutivas y en el interior de la isla pueden extenderse más de 70 horas.
La falta de electricidad afecta el suministro de agua, la conservación de alimentos y el funcionamiento de hospitales e industrias. Las protestas y el malestar popular crecen, pero las autoridades no han anunciado medidas concretas para aumentar la generación.
El restablecimiento del SEN, cuando ocurre, es un proceso lento y laborioso que puede demorar días, y cada nueva caída profundiza la desesperación de una isla que parece condenada a la oscuridad.






