
El terror que no cesa
Por Ernesto Ramón Domenech Espinosa ()
Toronto.- La criminal dictadura que dirige desde la sombra la familia Castro-Ruz, y a la que el payaso de Díaz-Canel le pone rostro, aún en medio de la peor crisis humanitaria que atraviesa la nación en 500 años de historia, no abandona su obsesión por la violencia, la represión, la muerte.
En medio de la tragedia del terremoto en Venezuela y la algarabía por el Mundial de Fútbol, el castrismo se empeña en silenciar a todos aquellos que no salen a celebrar su aniversario con congas y actos de repudio.
Ayer fueron citados, detenidos, interrogados, acosados y amenazados la joven Anna Sofía Benítez Silvente, los hermanos Betty y Abel Andrés Navarro, del proyecto «Fuera de la Caja», y el pastor evangélico Rolando Pérez Lora, conocido como el «Pregonero de Cristo». Los mantuvieron detenidos, sin motivo alguno, por más de 8 horas. El mensaje: dejen de hablar, dejen de decir la verdad, dejen de retar al poder, ¡los vamos a desaparecer!

Al Estado totalitario no le interesa solucionar el tema de los apagones, la falta de alimentos, agua y medicinas, el transporte, los salarios miserables. Sus esbirros, chivatos y agentes están entrenados para golpear, amedrentar, asesinar.
Y cuando de reprimir se trata, la jauría de Villa Marista que hoy comandan Gerardo Hernández, Alejandro Castro, Raúl G. Rodríguez Castro y Mariela Castro no se anda mirando si son niños o jóvenes indefensos, si son mujeres o ancianos. Las tonfas, las esposas y las bayonetas siempre están listas para cualquier evento que incluya romper huesos o estrangular.
Mientras una Cuba corea su indignidad y zombismo al son de «Pincha, que yo te llevo la jaba», hay otra Cuba, la Cuba que yo defiendo, admiro y respeto, que alza la cabeza y grita: ¡Libertad, justicia, progreso!
A los cómplices y hacedores del terror en Cuba: ustedes verán el fin de esta noche abyecta y brutal, ustedes van a pagar por sus crímenes y abusos, ustedes serán condenados.
¡Abajo el castro fascismo! ¡Libertad para todos los presos políticos! ¡Viva Cuba libre!






